La empresa leonesa de infusiones Pharmadus Botanicals culminará a principios de año su innovador proyecto Zero Plastic, pionero en el sector, que tiene como objetivo eliminar el uso de plásticos en el envasado de todos sus productos, lo que supondrá evitar la producción de cuatro toneladas anuales de plástico. Además, la utilización de materiales alternativos biodegradables reducirá las emisiones de CO2 un 80%.

“Esta iniciativa es consecuencia de nuestro compromiso con la tierra y con la sociedad. Con su puesta en marcha somos capaces de garantizar la misma calidad, seguridad alimentaria y conservación del producto, al mismo precio de venta recomendado”, explica la CEO de la compañía, Beatriz Escudero.

La iniciativa Zero Plastic, que actualmente se está implantando en cinco de las siete líneas de producción, permitirá lanzar al mercado, libres de plásticos, los 3,5 millones de envases que comercializa de sus tres grandes gamas de productos: Manasul (canal de farmacia), La Tetera Azul (canal horeca) y Helps, infusiones funcionales (canal alimentación).

Pharmadus, que cumple con las normativas europeas más exigentes para el desarrollo y elaboración de infusiones, es una empresa comprometida con la sostenibilidad y la responsabilidad medioambiental y con la lucha contra el cambio climático. Desde su constitución en 2006 ha desarrollado acciones en esta dirección, como la puesta en marcha de su planta envasadora, productora de energía solar fotovoltaica.

Aunque el proyecto Zero Plastic se inició a finales de 2017, la sustitución de algunos materiales comenzó en 2012 con el cambio de las bolsitas piramidales de nylon por solyon (polímero de maíz biodegradable). Y en 2015 se introdujo en los envases el cartón procedente de bosques sostenibles con certificación FSC, que cumple con todos los requisitos de una forestación responsable. Desde 2018, todos los envases de cartón tienen este certificado.

Zero Plastic ha centrado su actividad en el diseño de envases que permitan eliminar el plástico como protección externa, cambiar envases de propipropileno por PLA (ácido poliláctico) biodegradable procedente de fuentes renovables como la patata y el maíz; eliminar tintas innecesarias y sustituirlas por otras biodegradables; y optimizar los embalajes externos para un transporte más eficiente de papel reciclado. El pasado ejercicio ya había logrado reducir el 30% los embalajes de plástico.

PLÁSTICO EN EL MUNDO

Escudero ha recordado, en este sentido, que según datos de Greenpeace, la producción global de plástico llegó a los 335 millones de toneladas en 2016. Esta cifra se podría ver incrementada hasta los 500 millones de toneladas en 2020. Y se estima que desde el comienzo de la producción de plásticos en 1950 se han fabricado 8.300 millones de toneladas, de las que cada año se arrojan ocho millones a los océanos.