621 votos a favor, 49 en contra y 13 abstenciones el acuerdo de retirada del Reino Unido de la Unión Europea. Aunque como remarcó el eurodiputado liberal belga Guy Verhofstadt – portavoz de la Eurocámara para el Brexit – el voto, más que un voto a favor o en contra del Brexit, era un voto a favor de una salida ordenada de un país que ya había tomado la decisión irrevocable de irse. El Reino Unido saldrá de la UE en la medianoche del 31 de enero al 1 de febrero.

Se pone fin así a casi tres años de negociación del divorcio entre Londres y Bruselas, una separación donde el mayor obstáculo ha sido la oposición en la Cámara de los Comunes británica, que rechazó en tres ocasiones el acuerdo.

Todo se sucedió en una dinámica de normalidad y sólo queda ya saber cuál será la nueva dinámica de acceso del Reino Unido al mercado único, que tal cómo subrayó Ursula von der Leyen – presidenta de la Comisión – dependerá del grado de compromiso que éste adopte en cuanto a respeto a las normas comunitarias en materia de estándares de calidad y derechos de los trabajadores y el acceso de las empresas de los Veintisiete a su mercado en un marco de competencia justa o lo que viene a ser igualdad de condiciones. Incluso se está considerando ofrecer a Londres un acuerdo de libre comercio sin aranceles ni cuotas, algo sin precedentes.

Pero si hay dos prioridades claras a la hora de materializar la salida, siendo la principal proteger de los derechos de los ciudadanos europeos en territorio británico. Pero están también el pago de los fondos a los que se había comprometido el Reino Unido durante su membresía y el mantenimiento del acuerdo de Belfast que puso fin al Conflicto de Irlanda del Norte.

La nota polémica la puso el – por otra parte, siempre polémico – político británico Nigel Farage que lanzó como mensaje de despedida la frase «Amamos Europa, odiamos la Unión Europea», frase que le costó una llamada de atención de la vicepresidenta de la Cámara.

Pero durante los próximos meses de transición se mantendrán aún la libre circulación de personas por turismo y por trabajo, el derecho a asistencia sanitaria con la Tarjeta Sanitaria Europea, la validez de los carnets de conducir comunitarios o las tarifas de roaming telefónico.