La Fele, primera patronal de la provincia leonesa, no dispone de datos del volumen de negocio o de las inversiones llevadas a cabo el pasado año por sus 4.500 empresas asociadas. Naturalmente tampoco dispone de datos de previsiones de inversiones para el año en curso. “Todo depende de la inversión pública. La inversión privada siempre va detrás de la pública. Vamos  esperar a que se aprueben los presupuestos del Estado y de la Junta de Castilla y León”. Esta ha sido la respuesta del presidente de la Fele, Javier Cepedano, ante esta ausencia de datos.

Sin embargo, el secretario general adjunto, Enrique Suárez, ponía algo de luz al asegurar que las 19 empresas comprometidas en el proyecto industrial Leóni4.0, empresas punteras en el sector industrial, facturaron cerca de los mil millones de euros el pasado ejercicio. Puede ser una referencia.

Este dato fue dado a conocer esta mañana por la directiva de la Fele, encabezada por su presidente Javier Cepedano, en un acto con periodistas para hacer balance económico del pasado año y anunciar las estrategias de actuación empresarial para 2020.

Con respecto a qué va a hacer la FELE a lo largo de 2020, Cepedano lo resumió en seis puntos o exigencias:

1.- Bajada de impuestos y la solicitud para la provincia leonesa de un régimen fiscal diferente, una discriminación fiscal positiva para fomentar la reindustrialización y la lucha contra la despoblación.

2.- Aprobación de los Presupuestos Generales del Estado y de la Junta de Castilla y León, con partidas concretas para eliminar el déficit de infraestructuras que la provincia padece desde hace años. La inversión pública tiene que ser la cabeza de puente de la reacción económica. Fele exige un plan de choque de inversión pública en la provincia.

3.- Mejorar la competitividad de la economía provincial y de sus empresas mediante planes concretos de digitalización y de formación. Hay numerosas zonas rurales sin conexión de calidad a internet.

4.- Potenciación del sector industrial, el único que genera valor añadido. La Fele pone como ejemplo la puesta en marcha, junto con la universidad, del plan Leóni4.0, en el que participan 19 empresas industriales de la provincia y la Universidad.

5.- Consolidación del diálogo social y apuesta por la Mesa por el futuro de León. Cepedano lo dijo claro: “Hay un clamor popular, puesto de manifiesto el pasado domingo 16F en la calle. Ahora hay que traducir con hechos esas reivindicaciones”. E insistió en la necesidad de mantener la paz social mediante el consenso entre empresarios y sindicatos.

6.- La Fele creará una comisión de seguimiento tanto de los a cuerdos de la futura Mesa por el futuro de León, que se crearán el próximo 3 de marzo y del dialogo social con los sindicatos, ya que este año está prevista la negociación de convenios colectivos que afectan a más de 15.000 trabajadores en  la provincia.

Cepedano compareció rodeado de sus más estrechos colaboradores/ MC

PANORAMA PESIMISTA

Estas propuestas o soluciones son la respuesta de la Fele a la difícil situación económica por la que atraviesa León y que quedó de manifiesto en los datos del balance del pasado ejercicio.

El presidente de la Fele, en un largo discurso justificó el mal balance de la economía leonesa en 2019 en base a la inestabilidad política en general, con dos elecciones generales y un Gobierno provisional, lo que ha provocado la relajación del crecimiento al 2% y el aumento del paro en la provincia hasta los 27.000 desempleados y la caída tanto de la tasa de actividad (53%) como de la tasa de empleo (45%)

Otras de las causas de la crisis de la provincia son, según la Fele, a la potenciación del eje de desarrollo del Mediterráneo frente al del Atlántico y la progresiva pérdida de población de la provincia, que se agrava entre los jóvenes, que no encuentran en León oportunidades laborales. En este sentido, el pasado año se cerró con 31.151 empresas, -125 menos-  la mayoría pymes y microempresas (de 0 a 5 empleados), y con 36.500 autónomos, 800 menos que el año anterior.

Para la Fele, este descenso de la actividad económica en la provincia tendría otras causas, como la subida de los costes empresariales, derivados de una subida de las cotizaciones, impuestos y del salario mínimo. Cepedano puso como ejemplo que la capital leonesa sea la novena del país en el coste el IBI  o que se anuncien subidas de las tasas de Gersul o que  se haya abierto el debate sobre la posibilidad de la creación de una tasa a la actividad turístico, “lo que sería un grave error”, aseguró Cepedano, quien explicó que esas nuevas tasas y subidas de impuestos “impulsará la economía sumergida”.

También lamentó Cepedano la derogación parcial por parte del actual Gobierno de la reforma laboral de los gobiernos anteriores de Rajoy. Todo este panorama, según Cepedano, ha provocado una enorme desconfianza entre la clase empresarial de la provincia y, consecuentemente, una menor inversión privada.