En la comarca del Bierzo, situada en la provincia de León, se encuentra la Herrería de Compludo – una antigua fragua medieval que conserva la belleza de antaño – y que la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando nombró monumento nacional en 1968.

UNA JOYA DE LA CULTURA DEL BIERZO

El origen de esta fragua es un enigma, pero las hipótesis relacionan su creación con el monasterio de Compludo, fundado en el siglo VII. Su estética rústica traslada al medievo, ya que conserva parte del antiguo mazo movido por una rueda hidráulica y la fragua con trompeta romana.

Además, se mantiene en funcionamiento, ilustrando a sus visitantes con la historia y cultura vivida por los herreros de la Edad Media. 

La herrería se halla a tres kilómetros de Compludo, pero cuenta con un parking situado a menos de un kilómetro y medio, favoreciendo su visita.

Por otro lado, la antigua fragua está aclimatada por un paraje natural, ya que se halla rodeada por infinidad de árboles, entre los que destacan castaños, nogales y robles. En las inmediaciones de la fragua se haya el río Meruelo, rodeado por naturaleza virgen, y sobre el que descansa un puente de madera que es transitable.

El atractivo rural de la forja destaca en sus paredes de piedra labrada y su turbina de agua, desde donde cae una cascada que puede contemplarse desde el exterior de la fachada, destacando el especial aprovechamiento del agua. El interior de la fragua, los visitantes pueden observar cómo los mecanismos impulsan el mazo, que golpea el metal sobre el yunque hasta crear las piezas.

Los visitantes de la Herrería de Compludo no solo disfrutan de la restauración de una de las antiguas fraguas medievales mejor conservadas del mundo, sino que también aprecian una antiquísima cultura que ha sido transmitida durante generaciones de herreros.