Unicaja celebró su junta general sin asistencia presencial de axccionstas

La Junta General de Accionistas de Unicaja, celebrada de forma telemática, ha aprobado el balance de la entidad del pasado año y la gestión del consejo de administración, presidido por Manuel Azuaga. En un contexto de crisis derivada del estado de alarma decretado para combatir la pandemia del coronavirus, los accionistas han acordado medidas drásticas como el aplazamiento del pago de dividendo a cargo de los resultados del pasado ejercicio. Unicaja cerró el pasado año con un beneficio neto de 172 millones de euros.

También ha quedado aplazada a la llegada de mejores tiempos la propuesta de reducción de capital social mediante la amortización de acciones propias. Esta medida obligará al principal accionista del banco, la Fundación Unicaja, a una provisión importante.

En un extenso comunicado, Unicaja justifica estas decisiones en “en el ejercicio de responsabilidad y en el mejor interés social, y siguiendo la recomendación emitida por el Banco Central Europeo (BCE) al sector, de suspensión de estos tipos de operaciones- al menos hasta el 1 de octubre, motivada por la crisis sanitaria, y de cara a promover la actuación de las entidades como piezas claves de la recuperación de la economía, y a fortalecer su solvencia”.

Unicaja espera que estas dos propuestas se puedan abordar  en una próxima Junta General de Accionistas, que, previsiblemente, tendrá lugar en octubre, teniendo en cuenta las circunstancias del momento.

Unicaja ha celebrado su Junta General en un momento delicado para su cotización en Bolsa, en uno de los momentos más bajos de su reciente presencia en los mercados.

CRISIS

En su intervención ante la Junta digital, el presidente del banco andaluz, Manuel Azuaga, hizo hincapié en los momentos complejos derivados de la pandemia del coronavirus y aseguró que la sociedad y la economía españolas están atravesando un reto sin precedentes, y, desde el convencimiento de que la banca debe ser parte de la solución, señaló que desde la entidad se está haciendo frente a la situación desde el compromiso y la cercanía al cliente, valores característicos de la misma, pero también “desde una posición de sólida solvencia y fortaleza financiera, asentada en una trayectoria de gestión y de desempeño colectivo que le ha permitido superar crisis pasadas y mantener su autonomía e independencia como proyecto empresarial, lo que es especialmente relevante en momentos de gran incertidumbre como los actuales. Estamos convencidos –añadió- de que, gracias a ese esfuerzo colectivo, podremos también superar con éxito la situación excepcional que ahora se vive y los enormes desafíos que tenemos por delante”.

Azuaga se mostró convencido de que tras la crisis emergerá una sociedad distinta: “Nos encontraremos con  una sociedad bien distinta” cuando la pandemia cese y quede atrás el confinamiento: más avanzada tecnológicamente (con un mayor dominio del teletrabajo y de las compras on line), más solidaria, en la que la globalización va a ser objeto de revisión, y en la que la demanda de mutualización entre los países de una misma área va a ser creciente. Una sociedad en la que los sectores público y privado están llamados a intensificar la colaboración entre ambos para atender eficazmente las demandas sociales”.

Asimismo, la Junta fue informada de la revisión del Plan Estratégico 2020-2022 para su adaptación al nuevo escenario surgido tras el estado de alarma y la pandemia del coronavirus. Este plan contempla el cierre de oficinas en todo el territorio nacional, especialmente en Castilla y León, así como una nueva fase de bajas pactadas de empleados.

En este sentido, Azuaga  ha apuntado que, ante “la irrupción abrupta de un acontecimiento, tan imprevisto como desconocido, como es la pandemia del coronavirus, y su rápida extensión a escala mundial”, la entidad viene trabajando “de manera continuada, previa y posterior a la declaración del estado de alarma por el Gobierno de España, en la articulación de protocolos de actuación que han permitido hacer frente a un panorama sin precedentes y garantizar la prestación del servicio a la clientela de un modo eficaz y responsable”.

Azuaga ha señalado, por último, que en colaboración con las autoridades y en el marco del compromiso con los clientes y la sociedad, Unicaja Banco participa en las medidas de concesión de liquidez y financiación con aval del Estado y de la Junta de Andalucía a empresas y autónomos, de moratoria hipotecaria y de otros préstamos, y exención o aplazamiento del pago de alquileres para personas en situación de vulnerabilidad. Ha recordado también que la entidad ha adelantado el pago de las prestaciones por desempleo y de las pensiones, entre otras medidas para ayudar a los colectivos en situación de vulnerabilidad, y adaptarse a las necesidades de los clientes.