La Plataforma Intermodal de Torneros es una oportunidad para el desarrollo de León que lleva años siendo un promesa incumplida. Desde el primer planteamiento del traslado de los talleres de RENFE al que se fueron uniendo las ideas del desarrollo área logística y polígono de servicios que son hoy el núcleo del proyecto a la actualidad han pasado varios años repartidos en diferentes legislaturas.

Hablamos con Agustín Nogal impulsor de COLPROLEON y presidente del Colegio de Ingenieros Industriales.

¿Por qué se está retrasando tanto el desarrollo de Torneros?

El primer problema surge por un tema de financiación. La idea inicial de ADIF era financiar el traslado con la venta de los terrenos que se liberarían en el centro de la ciudad, pero se topan con una crisis económica que imposibilita que esta operación se lleve a cabo.

Tras esa crisis que muchas empresas aún no han remontado, el SEPES, la Entidad Pública Empresarial de Suelo tampoco ha incentivado la activación de sus casi 200 hectáreas de terreno en la zona, pues es la propietaria del suelo, cuando el proyecto nace en 2007 y su primera aprobación es de 2011.

Mientras la logística en León se ha seguido desarrollando, tanto en el Polígono industrial de Villadangos como en el de Onzonilla, que está prácticamente unido a Torneros. Todo ello teniendo en cuenta que este último posee ya algunas infraestructuras perfectamente preparadas, como son los accesos, lo que hace la situación aún más incomprensible.

¿Es la viabilidad económica un problema?

En absoluto. Incluso hace unos años se produce un acuerdo entre SEPES, Junta de Castilla y León y Ayuntamientos afectados, siendo uno de los puntos de este acuerdo la realización de un estudio económico que concluyó que la actividad en sí generaría los ingresos suficientes como para poder sostenerse por sí misma sin provocar cargas adicionales a los Ayuntamientos.

Lo que sí debe volver a repetirse, casi con toda seguridad, debido al tiempo perdido, es la evaluación del impacto ambiental, ya que la que se realizó en su momento ahora mismo podría no ser válida. De tenerse que volver a empezar y dado que los tiempos son bastante largos en este tipo de gestiones, el proyecto tendría un parón muy importante.

¿Se trata entonces de intereses políticos?

Podría ser. El desarrollo de áreas logísticas en León entra en conflicto directo con Valladolid y proyectos como su “Parque Agroalimentario”, que paradójicamente no está pudiendo desarrollarse por no contar con terrenos ni con un estudio de viabilidad debidamente desarrollado. Así, nos encontramos con Galicia, Asturias y León apoyando Torneros mientras que los intereses de Cantabria y Valladolid confluyen hacia el ya mencionado Parque Agroalimentario.

Esperemos que la nueva legislatura de nuevo impulso a este tema, ya que es cierto que el proyecto ha estado presente en todas las campañas electorales. A priori parece que los agentes políticos están por la labor de apoyar el desarrollo de Torneros y con él, el de la provincia de León.

¿Por qué crees que la moneda debería caer del lado leonés?

Además de que el proyecto ya está avanzado y es viable, hay hechos geográficos incontestables y sólo hace falta mirar un mapa para darse cuenta de que León es el centro logístico del noroeste.

En otro orden de cosas, también sería justo dar a la provincia una oportunidad después de todo lo sufrido con el cierre de la minería y las térmicas de carbón, después de que esa fuese la principal fuente que proveyó de energía a gran parte de la industria del país.

Hay mucha gente luchando por Torneros en todas las instituciones y asociaciones. ¿Crees que es un esfuerzo coordinado o que cada uno lucha por su lado?

Quizá por el tipo de empresas asociadas, el CEL fue más combativo desde el principio, pero muchos otros fueron “a remolque” tras la presión de sus homólogos asturianos. Al final es un tema complicado dado que los intereses no son los mismos para todos.