Unicaja
Oficina de Unicaja en la capital leonesa /MC

El Estado ha asumido al final unas pérdidas acumuladas de 45.000 millones de euros del rescate bancario, según el informe que acaba de hacer público el FROB (Fondo de Reestructuración Bancaria), un instrumento creado en 2008 por el Gobierno para hacer frente a los costes de la reestructuración bancaria, sobre todo a la quiebra y liquidación de las cajas de ahorro a lo largo de los últimos diez años.

La fusión de las antiguas cajas de ahorro España y Duero y la creación de la entidad resultante, Banco Ceiss, y la posterior absorción de este banco por parte de Unicaja, ya en 2017, ha costado al FROB un total de 633 millones de euros.

En concreto, el FROB prestó desde 2010 y en sucesivas operaciones crediticias un total de 1.559 millones de euros a las antiguas cajas de ahorro España y Duero –una fusión que fue un desastre-, luego a Banco CEISS, que tampoco fue una solución eficaz,  y finalmente a Unicaja Banco.

Tras la absorción, Unicaja Banco devolvió al FROB 604 millones de euros por las ayudas directas recibidas. Además el FROB ha cobrado desde 2010  unos 322 millones de euros de intereses por las cantidades prestadas para el saneamiento del Banco Ceiss. La diferencia, 633 millones son las pérdidas asumidas por el Estado y que evitaron la quiebra y disolución de las cajas España y Duero, posteriormente del Banco Ceiss y propiciaron finalmente su absorción por Unicaja Banco.

La entrada del FROB fue una nacionalización encubierta del Banco Ceiss (antiguas cajas España y Duero), lo que facilitó su absorción, tras una larga y compleja negociación  que se demoró durante cuatro años, por parte de Unicaja. Finalmente, Unicaja absorbió a Banco Ceiss en 2017 y puso en marcha una profunda reestructuración que ha supuesto el despido de unos 1.200 empleados, el cierre de decenas de oficinas en Castilla y León y el traslado forzoso de docenas de empleados a Andalucía. Este proceso de reestructuración aún sigue en vigor.

Unicaja, por otra parte, se enfrenta actualmente a una denuncia de reclamación de obras de arte y propiedades por parte de Fundos, la fundación heredera de las cajas de ahorro España y Duero. La denuncia podría superar los cien millones de euros. Ambas partes están citadas en un juzgado de León en febrero a un acto de conciliación.