Uno de los mayores retos – y preocupaciones – que trae consigo la transición energética en las comarcas mineras de toda europa es conseguir crear alternativas de empleo y prosperidad económica que sustituyan al carbón.

Pero la Comisión Europea se muestra optimista en este aspecto ya que, tal como recoge su reciente informe ‘Las tecnologías de energía limpia en las regiones del carbón: oportunidades de empleo y crecimiento hay un potencial de creación de empleos – que incluso se espera que en muchos casos superen a los que generaba el sector del carbón – relacionados con la energía limpia en gran parte de los territorios afectados.

Entre ellos, Castilla y León – y muy especialmente las provincias de León y Palencia – se señala como una de las comunidades mineras europeas con mayor potencial eólico terrestre y bioenergético (ligado a los residuos generados en el sector agropecuario), lo que son sin duda, muy buenas noticias.

La comunidad no sólo aparece destacada por su alto potencial de generación de empleo con la energía eólica sino que también se generan altas espectativas en torno a la biomasa y a la energía solar fotovoltaica.

Europa estima que en el conjunto de los territorios del carbón, sólo el despliegue de las energías renovables «puede crear entre 106.681 y 314.416 empleos para 2030 y hasta 460.000 para 2050», cifra que podría verse incrementada gracias a otras alternativas ligadas a la energía verde, como la eficiencia energética aplicada en la iluminación de las ciudades o a los edificios.