Universidad de León
Investigadora de la Universidad de León

El Ranking 2019 de investigación de las universidades públicas españolas elaborado por investigadores del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC) de la Universidad de Granada sitúa a la Universidad leonesa a la cabeza de las de Castilla y León en productividad científica. Este ranking  evalúa la producción y productividad investigadora de 47 universidades públicas atendiendo a siete indicadores específicos y a una puntuación global. La productividad se ha calculado dividiendo los datos brutos de producción por el número de profesores doctores de cada universidad.

En la edición de 2017 de este mismo ranking, elaborada con datos del curso 2014, en el ranking global de productividad, la Universidad de León aparecía en el puesto 39 de 48. En la edición de este año, elaborada con datos del periodo 2013-2018, en el ranking global de productividad, la Universidad de León aparece en el puesto 14 de 47 siendo la primera de las universidades de Castilla y León.

Este avance en la puntuación global se debe a la mejoría experimentada en los indicadores específicos: en artículos publicados en el Journal Citations Reports (JCR) actualmente ocupa el puesto 24 de 47; en tramos de investigación reconocidos a los profesores doctores el puesto 8 de 47; en proyectos de I+D, el puesto 30 de 47; en tesis doctorales leídas, el puesto 19 de 47; en contratos predoctorales, el puesto 3 de 47 (Formación del Profesorado Universitario) y el puesto 28 de 47 (Formación de Personal Investigador); y en patentes el puesto 21 de 47.

Estos buenos resultados se deben al trabajo realizado por los investigadores de la Universidad de León y a una serie de medidas de apoyo a la investigación impulsadas por la propia institución como, por ejemplo, un plan para la mejora de la visibilización de la producción científica, llevado a cabo desde la Biblioteca Universitaria, o la creación de la Oficina de Proyectos Internacionales de Investigación que ha permitido ampliar el número de solicitudes de proyectos competitivos. Gracias a ello el año pasado se obtuvieron casi 20 millones de euros en fondos de investigación y desarrollo, cifra que supone un notable incremento respecto a años anteriores. La mitad lo fueron en contratos con empresas y 2,5 millones correspondieron a proyectos europeos. Además, esos proyectos y contratos han permitido la creación de más de 200 contratos de investigadores y técnicos especialistas.