Las farmacias se suman a la lucha contra la violencia de género

El Colegio Oficial de Farmacéuticos de León ha ofrecido a las autoridades sanitarias el reparto controlado de mascarillas a los ciudadanos sin beneficio para las oficinas de farmacia, a través de la tarjeta sanitaria. Además, la institución insiste, a través de un comunicado, en que no hay disponibilidad por el momento de mascarillas y reitera que no hay información sobre el anuncio de que vaya a haberlas a finales de semana.

“Continuamos trabajando en conseguir la protección a bajo costo, para poder abastecer a los pacientes de forma ética y bajo la seguridad que merecen. Ya denunciamos días atrás las prácticas abusivas llevadas a cabo por algunos proveedores desconocidos y por ello pedimos a las autoridades sanitarias el control de precios sobre los productos de protección. Somos agentes sanitarios de primera línea y no podemos consentir la especulación en la situación en la que nos encontramos” asegura en ese comunicado el presidente del Colegio, Javier Herradón Muñoz.

Herradón afirma que las 323 oficinas de farmacia de la provincia, desde que comenzó la crisis sanitaria, se encuentran desabastecidas de mascarillas. “Apelamos, de nuevo, a la responsabilidad ciudadana para evitar el desplazamiento masivo a las oficinas de farmacia en busca de estos elementos de protección, fundamentales para enfermos, personas de riesgo y profesionales sanitarios. Recordamos que su uso debe estar acompañado de un lavado frecuente de manos, distancia de seguridad de uno o dos metros y toser o estornudar cubriéndonos con el codo o pañuelo desechable”, reitera Javier Herradón.

Desde la institución colegial insisten en la importancia del uso correcto de las mascarillas. Indicando que, en caso de enfermos por coronavirus o personas con síntomas, las aconsejadas son las mascarillas quirúrgicas, pero si lo que se pretende es evitar el contagio, como en el caso de cuidadores o personas que tratan con enfermos o personas con síntomas, deben usarse las mascarillas con filtro FFP2 y FFP3, también llamadas N95; usadas también por personal sanitario.

Los farmacéuticos advierten de que el uso incorrecto de éstas puede ser, más que un remedio, un foco de infección e insisten en que durante su uso no deben tocarse y deben ser retiradas por las cintas o gomas laterales, desechándose a continuación, tras 3 o 4 horas de uso. En cuanto a la reutilización que se está llevando a cabo dado el desabastecimiento, aconsejan no desinfectarlas con jabón, lejía o alcohol, dado el daño que estos productos causan en los tejidos de las mascarillas; siendo lo recomendado por los expertos sanitarios el calor a 75º durante 30 minutos o vapor de agua hirviendo durante un mínimo de 10 minutos.