Personalidades de la cultura, la política y la sociedad leonesa – pertenecientes a la asociación «Amigos de los Decreta» – han realizado este domingo la ya tradicional lectura anual del texto de los Decreta leoneses – la primera Carta Magna de la historia – que vienen realizando desde el año 2017.

La lectura de los Decreta, texto medieval que marca el arranque del modelo de Gobierno parlamentario representativo, ha sido realizada por una veintena de personalidades entre las que cabe destacar a escritores como José María Merino, Juan Pedro Aparicio o Juan Carlos Mestre o al filósofo Rogelio Blanco, que fue quien impulsó el reconocimiento de este texto medieval como Memoria del Mundo de la UNESCO.

Una lectura que este año ha sido diferente, no sólo porque ha tenido que realizarse de manera telemática a causa del confinamiento que acompaña al estado de alarma decretado por el Gobierno para evitar el contagio del coronavirus, sino también porque ha contado con el alcalde de León, Jose Antonio Diez, a quien se ha invitado a participar en reconocimiento al posicionamiento que ha tomado el Ayuntamiento al pedir el reconocimiento de la cultura, la historia y la autonomía leonesas.

El vídeo de esta lectura ha sido distribuido este domingo a través de las redes sociales y en él, cada uno de los intervinientes ha aportado una grabación realizada en su domicilio de la lectura de un fragmento del texto medieval.

Presentado por uno de los promotores de la agrupación de amigos de los decreta, Juan Pedro Aparicio, se ha destacado que el texto de los Decreta, firmado por Alfonso IX en 1188, cuando era casi un niño, ha sido luz para el mundo «nacida en la edad oscura por antonomasia, una edad de siervos y señores, de privilegios para unos y ausencia de derechos para otros».

Ha recordado Aparicio que, en aquel contexto, el rey convocó por primera vez en la historia del mundo a nobles, clero y representantes del pueblo llano, de ciudades como León, Oviedo, Zamora, Salamanca, Ciudad Rodrigo, Astorga, Benavente, Toro y Ledesma. De aquella asamblea nació una declaración que comprometía a todas las partes: los Decreta de 1188, reconocidos por la UNESCO como el embrión que da lugar a los parlamentos modernos.

Entre los intelectuales promotores de la agrupación Amigos de los Decreta, una de las personas que ha estado presente desde el primer día ha sido el académico José María Merino, para quien la lectura de este texto tiene un doble valor, conmemorativo y reivindicativo.

Pero para el escritor, el valor va mucho más allá: «Hay que conmemorar los Decreta para que esa memoria poderosa, excelsa, única, sirva de apoyo sentimental, moral, social y político al León de hoy, este León que fue una de las más seguras raíces de España y que en este momento se encuentra deteriorado».