Enero siempre ha sido malo para el empleo (especialmente en el sector servicios con la finalización de los contratos de la campaña de Navidad), pero en esta ocasión ha arrojado los peores datos nacionales en ese mes desde 2014: 90.248 parados más (+2,8%) lo que sitúa el total en 3.253.853 personas desempleadas en España.

La subida del desempleo en enero supera en casi 7.000 personas a la experimentada en enero de 2019 (cuando fue de 83.464 parados) y es la más acusada en este mes desde el ejercicio 2014.

LAS CIFRAS

La evolución del empleo en Castilla y León sigue la misma línea con la excepción de la provincia de Ávila, donde descendió muy ligeramente (-0,12%, -13 personas). En cuanto al resto de provincias, León arrojó la cifra relativa más negativa en lo referido a empleo con una subida de un 3,85% de parados (+1.101 personas).

En el resto de provincias creció, de más a menos: un 4,84% en Zamora (+533 personas); un 3,75% en Segovia (+252 personas); un 3,13% en Burgos (+577 personas); un 2,95% en Salamanca (+651 personas); un 2,51% en Palencia (+226 personas); un 2,15% en Valladolid (+626 personas) y un 2,12% en Soria (+78 personas).

Con estas cifras, los 143.905 desempleados en Castilla y León se reparten de la siguiente manera, de más a menos y en cifras absolutas: Valladolid, con 29.749, seguida de León, con 29.684; Salamanca, con 22.733; Burgos, con 18.993; Zamora, con 11.540; Ávila (11.251); Palencia (9.234); Segovia (6.972) y finalmente Soria (3.749).

LA REACCIÓN DE LOS EMPRESARIOS

Estos datos preocupan y mucho en el entorno empresarial leonés y tanto el CEL como la FELE han expresado su malestar y manifestado la urgente necesidad de activar el diálogo social para impulsar a la provincia.

Todo ello a sólo un día de la visita de la vicepresidenta y ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico visite León para participar en la que se ha denominado «Mesa para el futuro de León», un foto cuyo objetivo es poner fin al declive económico y social de nuestra provincia.

El CEL, por un lado, ve un atisbo de esperanza en que, si nos fijamos en cómputos interanuales, se sigue creando empleo, pero muestra su preocupación por el progresivo enfriamiento de la economía. A pesar de las malos malos datos en el sector servicios, ven como positivos los 67 empleos creados en agricultura y los nueve en el colectivo sin empleo anterior, aunque se muestran expectantes ante la incertudumbre política, especialmente cuando siguen vigentes unos presupuestos prorrogados ya desde 2018 y no está aún claro qué va a ocurrir con la legislación laboral.

La FELE, por su parte, ve especialmente necesario tomar medidas de reactivación económica en la provincia de forma urgente para que este mejore sus competencias y reciba las inversiones necesarias. Además, coincide en su preocupación por las medidas económicas y laborales anunciadas por el Gobierno, que a su juicio podrían acelerar aún más el deterioro de la economía – afectando especialmente al empleo – ante las que reclama diálogo social.