Cinco jóvenes investigadores universitarios y un reclamo necesario: propulsar el papel de León como referente en investigación e innovación. Este fue el asunto que acaparó anoche la atención de los espectadores en la última jornada organizada por la Fundación MonteLeón dentro de los eventos de su 30 aniversario y centrada en un debate en torno al tema «La Universidad, un motor de innovación».

Antonio E. Encina, investigador científico y profesor de la Universidad de León (ULE), se encargó de moderar el debate. La introducción de Encina hace sentirse orgulloso a cualquier leonés, pero su objetividad de bandera también arroja los grandes retos a los que se enfrenta. “Somos la primera ciudad en producción investigadora de la comunidad, aunque en transferencia somos de las últimas”. Para combatirlo hace falta una política clara que erradique el “déficit en el control de la gestión” que provoca que la ULE tenga menos personas controlando las investigaciones que la demanda de proyectos que existen.

Encina, en un momento de su intervención

Que León es una ciudad que quiere apostar por la investigación no lo puede negar nadie. Cuenta con 96 grupos de investigación en los que hay 677 investigadores; 10 institutos de investigación, 12 servicios que se dedican a investigar y 14 spin-off... Quizá sea la última fase —procurar la formación académica de los jóvenes; fomentar la investigación; concluir con la transferencia de conocimiento— la más complicada.

En cuanto sales de aquí te das cuenta de que las investigaciones son buenas, sin embargo el sistema para gestionarlas no es eficaz”, explica Raúl Mateos. Es ingeniero químico y desde 2013 ha dedicado su labor profesional a la investigación en el Grupo de Ingeniería Química, Ambiental y Bioprocesos de la ULE. En su crítica denuncia que el sistema lleva a ver la publicación de investigaciones “como un fin” y “no debería ser así”.

Al otro lado del debate la tarea de divulgación se facilita. Marta González quiere romper con el tópico del investigador “con su bata y una probeta en la mano”. Estudió Derecho y Administración de empresas. En 2015 fu galardonada por una investigación sobre la fiscalidad de la dación en pago y ahora está acabando su tesis doctoral. La labor investigadora que desarrolla se basa en detectar situaciones mal reguladas, sin regular, o que estén reguladas pero su aplicación sea mala. ¿Y cuál es su mecanismo de transferencia? “El legislador puede tener en cuenta nuestras investigaciones, y los operadores jurídicos también”.

El evento congregó a decenas de leoneses que abarrotaron el Palacio del Conde Luna

FALTA DE APOYO

David Suárez habló de las dificultades para seguir su actividad investigadora. “Si no llega a ser por los fondos del IMSERSO no hubiera sido capaz”. David lidera una investigación en el Centro de Referencia Estatal para la Atención a Personas con Grave Discapacidad y para la Promoción de la Autonomía Personal y Atención a la Dependencia de San Andrés del Rabanedo; basándose en actividades como la Boccia, el lanzamiento de dardos con cerbatana, el esquí náutico o el Yoga. “Mi equipo de investigación es muy bueno, el talento está ahí; pero para ganar trascendencia a nivel social tenemos que ser más competitivos respecto a otras ciudades”.

Más de 50 ponencias le avalan. Daniel Alonso investiga en innovación, creación de empresas y responsabilidad social. Considera que es necesario “vender la ULE fuera de España” si de verdad se quiere captar talento joven y extranjero. Otra de las claves que reivindica este joven es el aumento de las ayudas para darse a conocer. “Si no nos conocen, no van a venir a León”.

Los invitados, en uno de los momentos del debate

De experiencia en el extranjero sabe bien Adriana Suárez. Como miembro del Instituto de Ciencias Aplicadas a la Ciberseguridad (RIASC) ha publicado en diversas revistas nacionales e internacionales y también ha sido ponente en congresos por todo el globo. “Cada vez vienen más estudiantes de fuera. Sobre todo en ciberseguridad estamos recibiendo muchos”, asegura. Lo complicado es que luego se queden para llegar a convertirse en investigadores por “no estar acreditados”. “Y si hablamos de sueldos comparado con otros países… casi mejor no comparar”, bromeaba Adriana, dejando entrever que en León y en España en general “tenemos las manos muy atadas para captar talento foráneo”.

Muchos jóvenes leoneses asistieron al acto

La reivindicación de un apoyo sólido de las empresas leonesas, idea con la que se cerró la jornada, fue compartida por una de las asistentes, la Vicerrectora de la Universidad de León, que manifestó que en los últimos años “no hay dinero para investigar y cada vez cuesta más”.

Los actos del 30 aniversario de la Fundación MonteLeón cuentan con el patrocinio de Caja Rural de León, Acción Cultural Española (ACE) y el Ayuntamiento de la capital.