Hace ya 24 años de aquella mañana de diciembre, de aquel horrible estruendo en la calle en la confluencia de las calles Renueva y Ramón y Cajal que interrumpió los gritos de algarabía que marcaban el inicio de las vacaciones de los pequeños de los colegios aledaños y apagó la ilusión de los que estaban escuchando en la radio los cánticos de los niños de San Ildefonso esperando que la loteríales diese una alegría.

Portadas de los periódicos de tirada nacional El País y La Crónica 16 el día del atentado

Hace 24 años que a León en lugar de la lotería le tocó vivir uno de los momentos más duros que recuerda: la explosión de la bomba lapa que ocasionó la muerte del comandante Luciano Cortizo, de 44 años y graves heridas a su hija Beatriz, de entonces 18 años. La bomba lapa con kilo y medio de cloratita que se encontraba adherida a los bajos de su Ford Orión dejó más víctimas, aunque no mortales.

Esta mañana León ha recortado a Cortizo en aquel mismo lugar donde perdió la vida hace 24 años, pidiendo en un silencioso grito que León nunca olvide aquel día y del alto precio que hemos tenido que pagar para conseguir vivir en paz.