La concienciación del despoblamiento es un hecho reciente, pero ya ha recibido un poderoso nombre, «La España vaciada» y se ha convertido en uno de los grandes problemas del país.

León es una de las provincias donde más se deja sentir, tanto que algunos pueblos no cuentan con población suficiente para continuar existiendo. ¿Cuál es la situación actual de nuestra región?

Toda la provincia sufre la pérdida de población, aunque esto se manifiesta con especial virulencia en los entornos rurales. Numerosas pedanías no cuentan con la población suficiente como para presentar candidaturas en las elecciones locales. Esto es un síntoma claro de cómo estos enclaves se han vaciado poco a poco y siguen haciéndolo.

La falta de oportunidades laborales en el campo, unas deficientes comunicaciones y el olvido de la clase política son las causas principales detrás de este vaciado.

Una de las mayores consecuencias de este problema es la pérdida del acervo cultural local, el cual no encuentra continuidad alguna en las nuevas generaciones. Así, tradiciones que se han mantenido oralmente caen en el olvido y desaparecen.

MEDIDAS CONTRA EL DESPOBLAMIENTO

Las protestas por esta situación se han ido sucediendo y los políticos ya están planteando algunas medidas generales. El desde hoy presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya ha manifestado reiteradas veces su preocupación y su intención de mejorar las comunicaciones, fomentar las oportunidades laborales y ofrecer servicios dignos. No obstante, no ha concretado ninguna medida específica.

El Gobierno de la comunidad surgido de las urnas el 10 de noviembre apuesta por un pacto de Estado para solucionar el problema, aunque aún queda por concretar cómo se abordará y qué recursos se adjudicarán.

En definitiva, la España vaciada golpea con fuerza a León y su economía. Esta provincia es el paradigma del despoblamiento rural, un problema que deja una honda herida en la geografía española y sus gentes.