Siempre es bueno ver los datos desde un prisma positivo, pero ello no significa cerrar los ojos ante los retos ante los que se encuentra el mercado laboral en España y, más concretamente en nuestra provincia, donde como comentamos hace sólo unos días – puedes recordar el artículo aquí – comienzan a aparecer signos claros de desaceleración económica.

Es cierto que el paro ha descendido en León (un 6,03% con respecto al pasado año, con un total de 28.583 desempleados – 12.666 hombres y 15.917 mujeres – al cierre de 2019) impulsado por el repunte del mes de diciembre, gracias a los buenos datos que el sector servicios (-663) arroja siempre en campaña navideña.

Pero si uno pone estos datos en contexto eliminando los efectos puntuales de la contratación temporal en periodos vacacionales, pensando en la sangría poblacional que sufre la provincia (3.745 habitantes menos el último año) y viendo las cifras que arrojan el total del país – con la bajada más moderada (-1,2%) desde que se inició la recuperación económica en 2012) y otros países referencia de la eurozona como Alemania – que a pesar de mantenerse en el 5% de desempleo anual, por primera vez en los últimos 6 años despidió el año con un repunte del paro – hay razones de sobra para contener la euforia, más aún ante la incertidumbre en la que nos ha sumido la situación política en los últimos meses y las posibles medidas que baraja el potencial nuevo gobierno con respecto al empleo.

La realidad que venimos constatando en los últimos meses es que se están creando puestos de trabajo, pero a un ritmo más lento y con contratos en su gran mayoría temporales (el año se cierra en España con 22,5 millones de contratos de los que solo el 9,6% fueron indefinidos).

En lo que respecta a León, se ha incrementado en 1.345 personas (0,85%) el número de afiliados a la Seguridad Social – llegando a un total de 159.167 – y el porcentaje interanual de reducción del paro ha caído más de tres puntos porcentuales, del 9,8% del año pasado al 6,03% actual.

Nuestra provincia muestra un mejor comportamiento en la reducción del paro que la media de España (1,21%) y de la comunidad (5,08%), que, en la evolución anual, fue la región que lideró la caída del desempleo en España con los datos de paro bajando en todas las provincias sin excepción.

Los descensos más pronunciados en términos porcentuales se registraron en Zamora (7,1 por ciento y 841 parados menos); Valladolid (6,91 por ciento y 2.163 desempleados menos); Palencia (6,19 por ciento y 594) y León (6,03 por ciento y 1.835). Bajadas más moderadas tuvieron Salamanca (4,15 por ciento y 955 parados menos) y Segovia (4,08 por ciento y 286). Cierran la lista Ávila (2,61 por ciento y 302); Burgos (2,33 por ciento y 439) y en Soria (2,03 por ciento y 76).

Es difícil predecir qué ocurrirá en los próximos meses, más aún teniendo en cuenta que el país sigue sin un gobierno que, si finalmente se consolida en los próximos días, tiene pocos visos de ser lo suficientemente estable como para generar la confianza que inversores y empresarios necesitan para apostar por la creación de empleo.

Así, los líderes empresariales leoneses han resaltado que se están haciendo esfuerzos por consolidar y aumentar sus plantillas, acometer inversiones y adaptarse a los nuevos escenarios tanto en transformación digital, innovación como en expansión territorial e internacionalización pero que a su vez, se necesita que se disipen cuanto antes la inestabilidad y las incertidumbres políticas antes de que sea tarde. De ello depende el bienestar de todos.