El catedrático Valdés durante su ponencia/ MC

El  catedrático de Historia del Arte de la Universidad de León, Manuel Valdés, inauguraba anoche en Sahagún las III Jornadas Cluniacenses con un llamamiento público a construir un parque arqueológico en torno a los restos de la abadía de San Benito y al modelo de Cluny en Francia. Valdés disertó sobre “Fernando I, Alfonso VI y Cluny” en el interior de la iglesia de San Tirso, un ejemplo del románico mudéjar  hoy convertida en museo. Arroparon al conferenciante los responsables de las asociaciones de Cluny y Sofcaple, el diputado de Turismo Nicanor Sen; y la alcaldesa de Sahagún, Paula Conde. Excusó su asistencia el director general de Patrimonio de la Juta, Gumersindo Bueno.

La alcaldesa de Sahagún dio la bienvenida a los asistentes/MC

Como testigo del acto, en un rincón de uno de los ábsides de la iglesia, una imagen gótica de san Juan, rescatada en los años noventa del pasado siglo en una en las últimas excavaciones en San Benito, al lado de San Tirso. En este sentido, Valdés está convencido de que la riqueza arqueológica que aún conserva el subsuelo de San Benito. “Lo que sucede es que hay una gran plancha de hormigón” en las dependencias de lo que fue cuartel de la Guardia Civil, levantado sobre las ruinas de gran parte de este monasterio. Valdés estima que esa plancha de hormigón puede hacer inviable las excavaciones y su idea de levantar un gran parque arqueológico.

La recuperación de los restos de San Benito sería, según Valdés, una forma de firmar la paz entre los ciudadanos de Sahagún y el monasterio, cuyas relaciones a lo largo de la historia siempre fueron muy tensas. En este sentido, el catedrático recordó lo que pudo ser la primera revolución burguesa protagonizada por los facundinos contra el poder del abad de San Benito ya en el siglo XIII.

Público asistente a la conferencia en San Tirso/ MC

FERNANDO I Y ALFONSO VI

Sostuvo el ponente durante su conferencia, apoyada por numerosas ilustraciones, la importancia decisiva de los reyes leoneses Fernando I y Alfonso VI en la consolidación del Cluny en España y, sobre todo, en la expansión del monasterio de San Benito de Sahagún, que llegó a comprender un extenso territorio por todo el norte peninsular, incluidas amplias zonas de lo que hoy es Portugal.

Destacó Valdés el compromiso de los dos reyes leoneses con la consolidación de la Orden de Cluny, a la que llegaron a donar auténticas fortunas, con el propósito de que sirviese de intermediario con el poder de Roma, que en aquellos tiempos además del poder espiritual ostentaban también una gran influencia en el poder material y, sobre todo, ante el imperio sacro germánico.

Imagen gótica de San Juan/ MC

Esta conexión con Europa a través de Cluny convirtió al monasterio de San Benito de Sahagún a lo largo de los siglos XI y XII en un auténtico motor introductor de las nuevas corrientes artísticas como el románico y, más tarde, el gótico, así como su papel decisivo en la reforma de la Iglesia a través del abandono del rito mozárabe y la universalización del nuevo rito impuesto por Roma.

Valdés puso como ejemplo la introducción de los ábsides semicirculares en las cabeceras de las iglesias en detrimento de los cierres planos del mozárabe anterior, tal y como debió ser la iglesia de San Benito o la propia de San Tirso, donde anoche se celebraba esta conferencia. San Tirso conserva sus tres ábsides semicirculares, ya más aptos para la representación del nuevo rito religioso.

Como elemento decisivo en la introducción del gótico en el norte de España, Valdés puso como ejemplo el primer caso del uso de las bóvedas de crucería en la capilla de San Mancio, restos aún visibles del antiguo monasterio de San Benito.

Estos ejemplos, junto a otros como columnas con personajes hieráticos, capitales o una Virgen en majestad, llevó a Valdés a exclamar que todo Sahagún era un gran museo.

Hoy, desgraciadamente, los restos del monasterio de Sahagún están dispersos por museos de medio mundo, incluyendo algunos del en Unido, pero sobre todo destacan el Museo Arqueológico de Madrid o el Museo Provincial de León. A pesar de esa diáspora artística, Sahagún guarda aún grandes secretos en el subsuelo, cuya excavación podría crear un gran parque arqueológico.