El presente necesita acciones contundentes para reducir el calentamiento global: todos los sectores se están poniendo manos a la obra y la banca no es ajena a este movimiento.

Pero dada su novedad, es conveniente conocer a fondo cómo son este tipo de hipotecas.

¿QUÉ SON LAS HIPOTECAS VERDES?



Estas hipotecas esconden una diferencia fundamental con las convencionales: son préstamos que tienen en cuenta la eficiencia energética del inmueble para fijar las condiciones. A mayor eficiencia, mayor rentabilidad. El tipo de interés va ligado estrechamente a la calificación energética del inmueble, por lo que se busca fomentar la compra en edificios sostenibles.

¿POR QUÉ GENERAN UN AHORRO?

A parte de conseguir una mayor rentabilidad, con estas hipotecas se consigue un gran ahorro. Los edificios sostenibles son energéticamente eficientes, lo cual se nota en las facturas a final de mes. Apenas malgastan energía de ninguna manera.

Por ejemplo, cuentan con revestimientos efectivos en la fachada y ventanas que impiden que el calor se escape en invierno, así hay un ahorro significativo en calefacción y en otros gastos derivados del consumo energético.



¿CUÁL ES SU OBJETIVO?



Es uno bien sencillo: fomentar la compra de viviendas sostenibles. Se trata de un movimiento inteligente por parte de la banca, que hasta hace bien poco solo estaba al alcance de los promotores.

Sin embargo, en la actualidad la idea se ha extendido a particulares, quienes pueden comprar un hogar sostenible y contribuir a reducir el calentamiento global. Es una iniciativa que apuesta por un futuro verde y una economía limpia.

Las hipotecas verdes son una apuesta decidida por un futuro más sostenible y ecológico. Ofrecen una buena rentabilidad que está sujeta a la eficiencia energética de la vivienda, e incentivan la compra de edificios sostenibles y cuidadosos con el medio ambiente y nuestro futuro.