A la espera del borrador de los presupuestos de la Diputación Provincial para el año 2020, su vicepresidente y auténtico hombre fuerte de la Corporación Provincial, Matías Llorente, líder agrario de UGAL-UPA y ahora bajo las siglas de la UPL, se ha marcado como objetivo la lucha contra la despoblación a través de medidas concretas para potenciar el medio rural.

Para ello, Llorente anuncia importantes incrementos económicos en partidas claves como el Servicio de Asesoramiento a Municipios (SAM), los planes de Cooperación Provincial, plan de juntas vecinales, inversión en infraestructuras o el programa de productos de León. El importe total previsto estos presupuestos superará los 136 millones de euros. Falta por conocer el remanente neto del pasado año (dinero no invertido ni comprometido), que pudiera rondar los 50 millones de euros.

Llorente entiende la lucha contra la despoblación como un impulso al mundo rural. Y parte de una base fundamental: “No es posible que sea más caro vivir en un pueblo que en una ciudad” en referencia a los accesos de los vecinos de los pueblos a servicios básicos y, sobre todo, a la vivienda, ya que el acceso a la propiedad es muchas veces muy complejo debido a la dispersión de sus titulares. En este sentido, reclama medidas fiscales a favor de la inversión en el  mundo rural y, sobre todo, que faciliten el asentamiento de jóvenes en las explotaciones agrarias.

Para el vicepresidente de la Diputación y alcalde de Cabreros del Río el futuro del mundo rural leonés se debe basar la agricultura, la ganadería y la industria agroalimentaria. Y habla ya de cierta recuperación en el número de jóvenes que se están formando en estos momentos para ponerse al frente de negocios agroganaderos en el ámbito rural.

El hecho de que el socialista Sánchez haya conformado finalmente un gobierno de coalición con Unidas-Podemos, lleva a Llorente a ser algo más optimista sobre el futuro del mundo rural, toda vez que el presidente ha anunciado un Plan de Desarrollo del Mundo Rural y la creación de una veintena de comarcas piloto para luchar contra la despoblación.

“Eso está bien, pero yo pediría al Gobierno central tres medidas urgentes: 1) la modernización y creación de 35.000 hectáreas de regadío en la provincia, ya que teneos garantizada el agua. 2) Un plan de adaptación de la agricultura y ganadería a la transición ecológica. Necesitamos tiempo para hacer realidad una agricultura sostenible, que necesariamente debe favorecer los productos de la tierra, con menor número de emisiones. Y 3) potenciación de la comercialización de los productos de León, de calidad y cuyo valor añadido se queda en la tierra”.

El líder agrario opina que Diputación debe crear una plataforma contra la despoblación y liderar este movimiento en la provincia, coordinando las iniciativas que se puedan poner en marcha desde el Gobierno central, Europa o la propia Junta.

“Ahora lo importante es que nos lo creamos, que los propios agricultores y ganaderos creamos en nuestras posibilidades y que todos vayamos en la misma dirección” asegura un entusiasmado Llorente.

En este sentido, Llorente reclama la recuperación del espíritu de las tractoradas de 1977, lideradas en la provincia leonesa por el entonces poderoso sindicato UCL, liderado por el propio Llorente y por el ya fallecido Gerardo García Machado. Los efectos de aquellas masivas movilizaciones agrarias en la provincia de León y en otras muchas regiones contra los gobiernos de la UCD supusieron la visibilización del mundo rural por parte de la clase política y sentar las bases de un desarrollo rural moderno y reivindicativo.

Como alcalde de Cabreros del Río, junto al río Esla, Llorente pone como ejemplo a su pueblo en la lucha contra la despoblación y el aumento de niños en la escuela municipal, aunque la verdad es que el municipio ha perdido más del 50% de sus habitantes desde los años setenta. El propio Llorente lleva toda la vida viviendo en su pueblo y al frente de sus explotaciones agrarias. “Yo ceo en el mundo rural y no soy uno de esos alcaldes de pueblo que se han machado a vivir a la ciudad”, concluye.