Luis de Guindos, vicepresidente del BCE

La recuperación está llegando, pero de manera desigual; y aunque las entidades bancarias se encuentran en la crisis del Covid mejor reforzadas que en la de 2008, deberán acelerar medidas para mejorar su rentabilidad. Entre ellas, nuevas fusiones a nivel nacional y transnacional. Esta ha sido la opinión de Luis de Guindos, vicepresidente del Banco Central Europeo, durante su intervención de ayer en el en el Curso de Economía organizado por la APIE con el patrocinio del BBVA, en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, de Santander, dedicado en esta edición a El sistema financiero en la crisis del COVID 19. Retos y compromisos.

Si bien De Guindos ha destacado que “en el tercer trimestre ha habido un aumento significativo de la actividad económica”, con unos datos del mes de julio especialmente fuertes y una ligera bajada en agosto, también ha advertido que la recuperación está siendo “incierta, incompleta y desigual por sectores y países”. En el terreno bancario, ha advertido de la baja rentabilidad del sector: frente al 6% anterior a la pandemia, con un coste de capital entre el 10-12%, “los analistas prevén una rentabilidad por debajo del 2% para este año y del 3% para el 2021”. Entre las razones de esa bajada, ha apuntado a los menores ingresos por la caída del consumo y a la necesidad de aprovisionarse contra los posibles impagos de créditos.

Las fusiones son, según ha declarado, el camino más eficaz para hacer frente a esta nueva situación, pues facilitan las medidas de ajustes y de coste que ahora “son aún más imprescindibles”. Un proceso de consolidación que debe llevarse a cabo, ha añadido, “de forma rápida y urgente”.

RECUPERACIÓN DE LA ECONOMÍA

Sobre el papel que el BCE ha llevado a cabo para ayudar en esta crisis, el vicepresidente ha señalado el ofrecimiento de liquidez a los bancos, la compra de activos y los 120.000 millones de euros liberados rebajando las condiciones de previsiones y créditos dudosos. Todo ello, ha apuntado, con el objetivo de evitar la fragmentación de los mercados de deuda pública y “la contracción del crédito, que hubiera sido muy negativo en el peor momento de la crisis sanitaria y económica”.

En el caso concreto de España, que ha registrado una caída del PIB más acusada que la media de la zona euro, De Guindos ha apuntado como los motivos las medidas de confinamiento, el peso mucho mayor del sector servicios y el pequeño tamaño y escala de las empresas españolas. Todo ello, ha señalado, “son avisos que hay que tener en consideración”. El vicepresidente del BCE ha considerado que el fondo de recuperación de la UE será especialmente útil porque contribuye a eliminar el distinto espacio fiscal de los países, y “es una ayuda muy notable” para los que tengan ese espacio más reducido.