Luis de Guindos
Luis de Guindos, vicepresidente del BCE/ APIE

El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) ha anunciado en el Curso de Economía de la APIE su intención de que el cambio climático pase a ser un factor en los test de estrés de la banca.  Conocedor de las reclamaciones expresadas por los presidentes de entidades bancarias que han participado estos días en el Curso de Economía que la APIE organiza en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander, Luis de Guindos, desde su posición de vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), las respondió de forma tajante: “No vamos a subir los tipos de interés hasta mediados del año próximo”; y no los van a subir porque, explicó, han sido clave en generar una situación de recuperación que ha permitido la reducción de los prestamos dudosos y un incremento de la demanda de crédito.

También se mostró contrario a la idea de que los tipos actuales hayan contribuido a la baja rentabilidad bancaria, pero en todo caso, añadió que el objetivo de la política económica del BCE “es la estabilidad, no la rentabilidad de los bancos”, y determinó que la política monetaria establecida por el BCE ha tenido un impacto positivo en la recuperación de la zona euro, acompañada de un ciclo de crédito al alza. “Y esos elementos compensan sobradamente los potenciales efectos negativos derivados de los bajos tipos de interés”, concluyó.

Luis de Guindos ofreció otras alternativas para aumentar la rentabilidad de la banca, que en su intervención inicial presentó como uno de los factores de riesgo de la economía europea, como la reducción de créditos dudosos, la mejora de la relación costes e ingresos, la digitalización o la reducción del exceso de capacidad. Sobre este último punto, señaló que las fusiones entre entidades europeas podría ser una medida positiva “y absolutamente lógica teniendo en cuenta que tenemos una unión bancaria y vamos a un sistema bancario único”, pero coincidió con José Ignacio Goirigolzarri  en señalar que todavía existen normativas y regulaciones internacionales que dificultan esas operaciones.

Era inevitable que se le preguntara por la llegada de la libra, la moneda virtual anunciada por Facebook, pero De Guindos advirtió que la noticia es muy reciente y “tenemos sólo información parcial” sobre ella. En todo caso, señaló varias consideraciones a tener en cuenta: “no sabemos si es un instrumento para facilitar los pagos a los consumidores; desde ese punto de vista es positivo, y no hay mucho que decir. Ahora bien, esta moneda tendrá que cumplir con las condiciones regulatorias de confidencialidad, blanqueo de capital y potencial impacto en la estabilidad financiera”. Unas condiciones que serán vigiladas con atención por los reguladores de todo el mundo.

CAMBIO CLIMÁTICO

Siendo el tema del curso las finanzas sostenibles, el vicepresidente del BCE declaró que el cambio climático “cada vez va a estar más presente en la evolución de los sistemas financieros. Por dos razones, en primer lugar por los desastres naturales que afectan al sector asegurador, pero no sólo a este, y en segundo, con la transición de una economía con elevadas emisiones de carbono a otra mucho más sostenible”.

El mundo de la banca, añadió De Guindos, no va a escapar a esta transición, ya que las entidades que tengan una cartera de créditos en empresas afectadas por esta transición pueden sufrir un impacto abrupto. El BCE está analizando la exposición de la banca europea con estas empresas para identificar riesgos específicos, y De Guindos se mostró favorable a que “los riesgos del cambio climático se incluyan en los próximos test de estrés de la banca”. Una medida que podría suponer un cambio en la concesión de créditos, más enfocada a las compañías más alineadas con la transición ecológica.