Ahora que el ocio nocturno no pasa por su mejor momento debido a la pandemia, se agradecen aún más homenajes como el que le brinda Tambor. El grupo leonés, compuesto por Luis Miguel Díez (ex Fundición Odessa, Zumo) y Heliodoro Villa (El Secreto de Wendy, Zumo) cuyo último trabajo, publicado durante el confinamiento recuerda – tanto en su título como en los de cada uno de los temas que lo componen – algunas de las salas de fiesta de la provincia y la capital leonesas.

Heliodoro, su compañero en Tambor, ya lo fue antes en Zumo.

Así es. Ya nos conocíamos y nos unía la pasión por la música, ambos pertenecemos a la generación post-Cardíacos y somos coetáneos a grupos como Los Flechazos o La Fuga. Comenzamos por diversión – en el fondo la misma razón por la que seguimos ahora – pero el planteamiento era totalmente diferente: teníamos local de ensayo, fijábamos días cada semana para ensayar… Ahora Heliodoro vive en Valladolid y yo en León, pero gracias a los avances digitales podemos seguir componiendo y haciendo música.

Además de esos detalles más técnicos ¿qué ha cambiado desde entonces?

En Zumo se pensaban las canciones para ser tocadas en directo, queríamos que tuvieran un toque comercial, que gustasen y que enganchasen al público en un directo… Poco a poco nos hemos ido liberando de todo eso y nos gusta componer sólo por el simple hecho de crear, sin pensar en si encaja o no con lo que la gente espera.

¿Cómo definiría la música de Tambor?

Bueno, al final ese es el trabajo de los críticos musicales pero nosotros somos un grupo de pop, entendido como esa música «popular» nacida en los 50, aunque no me gustan las etiquetas.

Royal Sigors, una mítica discoteca de la Pola de Gordón da nombre a su último trabajo.

El disco – nuestro segundo disco, si no contamos un trabajo intermedio que incluía tres canciones – que refleja un poco a toda esa generaciónque vivimos el final de los 70 y los principios de los 80, una época en la que las discotecas y salas de fiesta de los pueblos eran un eje central el ocio juvenil. Fue una época en la que había paradójicamente, más libertad y menos puritanismo.

Royal Sigors era la discoteca de La Pola de Gordón y los otros diez temas del disco toman su nombre a su vez de otras tantas salas de León y su provincia. Fue complicado elegir solo 11, teníamos una lista de más de 30.

¿Por qué discotecas y salas de fiesta?

Dentro de esa manera de crear libre que antes te comentaba, nosotros hemos trabajado sin ningún tipo de concepción previa… Íbamos haciendo canciones, componiendo arreglos sin pensar en cuál iba a ser el título de una u otra canción.

Cuando ya teníamos varias, decidimos agruparlas en un disco – eso sí que lo mantendremos siempre, somos «hijos del lp» – y a medida que la colección se iba completando, empezamos a buscar un título.

Al escuchar aquellas canciones, la nostalgia nos transportaba a los 80, a aquellas salas donde nosotros mismos habíamos comenzado a tocar y que eran parte de nosotros, por eso decidimos hacerles ese homenaje.

¿Por qué me recomendarías que escuche Royal Sigors?

Creo que el hecho de que nuestra música no pretenda ser comercial le da un punto diferente interesante. No pretende agradar ni tampoco impresionar, está hecha simplemente para disfrutar como uno quiera.

¿Qué tipo de música les gusta escuchar?

Es complicado y voy a hablar por mí – aunque creo que lo que voy a decir lo comparto con Heliodoro – crecimos escuchando Los 40 Principales de en los 70, osea que un poco de todo, desde baladas italianas a música anglosajona. Entonces escuchaba Los Ramones, Joy Division, New Order, Bowie, Queen y los grupos de La Movida…

Escucho música clásica de muchos tipos, pop, rock y algunos grupos españoles. Me gusta la gente con una voz y un estilo propios. Si tengo que nombrar a algunos, por ejemplo Los Cardíacos, Golpes Bajos, Radio Futura, Los Planetas, Señor Chinarro, Gabinete Caligari.

¿Y grupos o músicos leoneses?

Los Cardíacos y gente particular que hace cosas diferentes: Gente Joven (Fernando de la Flor), La Familia Feliz, Tarna, Cecina de León, Forman Noster…

Como aperitivo, cerramos esta entrevista con el vídeo de Cyrano.