El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, abandonaba un tanto aliviado esta tarde la capital leonesa tras llevar a cabo su primera visita institucional a la ciudad. Sin duda la escala de León era la más temida por Mañueco en su periplo por todas las capitales de la Comunidad. Esperaba cierta tensión, sobre todo, en el Ayuntamiento, cuyo alcalde lleva semanas liderando un proceso político que reivindica una autonomía propia para las provincias de León, Zamora y Salamanca y, por consiguiente, la ruptura de la actual Comunidad autónoma. Y así ha sido. El alcalde, José Antonio Diez, no ha desaprovechado la visita para argumentar, cara a cara, a Mañueco los agravios, olvidos e injusticias que la capital viene pareciendo por parte de la Junta desde hace más de treinta años.

Mañueco ha tratado de capear el temporal con una serie de propuestas de inversiones para sacar adelante viejos proyectos de la capital. Diez los ha acogido bien, pero los considera insuficientes. Y, en cualquier caso, son compromisos que no le harán desistir de su reivindicación leonesista. Una anécdota que resume la tensión de la reunión ha sido que el alcalde no le ha ofrecido al presidente de la Comunidad firmar en el libro de honor del Ayuntamiento.

En cambio, en la Diputación, presidida por el también socialista Eduardo Morán, todo ha sido distinto. Lo primero que ha hecho Morán ha sido ofrecer a Mañueco el libro de honor de la Diputación para que estampase su firma. Después, en un tono distendido, pero reivindicativo, han hablado de los muchos temas pendientes.  Ha habido complicidad entre los dos políticos, sobre todo cuando Morán ha dejado claro que la reivindicación leonesista no es prioritaria y que no gastará cinco minutos de su tiempo en ese debate.

Mañueco abandonaba el Palacio de los Guzmanes con alivio al constatar la existencia de dos PSOE en la provincia, separados por la formar de abordar el órdago que ha lanzado el alcalde Diez para romper la autonomía de Castilla y León y capitanear la construcción de una nueva autonomía con las provincias de León, Zamora y Salamanca.

Mañueco y Morán
Mañueco y el presidente de la Diputación, Eduardo Morán

COMPROMISOS

El presidente de la Diputación, Eduardo Morán, ha arrancado a Mañueco el compromiso inmediato para llevar internet de calidad –banda ancha- a todos los rincones de la provincia y abrir una negociación, también inmediata, para que la Junta asuma las competencias impropias que ejerce la Diputación, sobre todo en materia de asistencia social y que cada año cuestan a las arcas provinciales 20 millones de euros.

También ha habido sintonía entre ambos mandatarios en la adecuación de una carretera que una la comarca de La Cabrera con la A-52 para dar salida al sur de la provincia con el AVE en Sanabria y facilitar la exportación de la pizarra. Otros temas que han sido encauzados son la apuesta por el Corredor Atlántico, el diseño en común de una estrategia de lucha contra la despoblación, mejoras en los polígonos industriales de Villadangos y Cubillos del Sil, los centros de salud de Sahagún y Bembibre, ampliación de la oferta educativa en los conservatorios de Astorga y Ponferrada  o el desarrollo compartido del servicio de bomberos comarcal.

Mañueco le ha pedido a Morán su mediación con el nuevo Gobierno central para llevar a la práctica una rápida y eficaz transición energética, que beneficie a las cuencas mineras de León y de Palencia.

AYUNTAMIENTO

Por su parte, el alcalde Diez, ha arrancado a Mañueco una serie de compromisos e inversiones, pero “totalmente insuficientes para liquidar el déficit o el agravio acumulado durante más de 35 años por parte de la Junta con respecto a la capital leonesa”. Entre los compromisos pactados figura la ampliación del parque tecnológico de la capital, uno de los casos de éxito de la reindustrialización en la Comunidad; o el inmediato inicio de las obras del nuevo Conservatorio, que deberá estar terminado en 2022, así como la apertura de un diálogo con los profesores para adecuar las necesidades reales del Conservatorio al nuevo edificio.

Otros de los compromisos aceptados por Mañueco es la construcción de un centro de salud en La Granja-El Ejido  y la ejecución del tantas veces prometido centro multidisciplinar de Eras de Renueva, así como la ampliación del proyecto de reforma de la estación de autobuses para adaptarla a un modelo intermodal y conectarla con la cercana estación del AVE.

El centro base de Servicios Sociales o la potenciación del aeropuerto han sido otros de los asuntos abordados por el alcalde y el presidente de la Junta.

Ahora todos estos compromisos han de incluirse en el borrador de presupuestos que la Junta ha de elaborar para este año y que deberán ser negociados por el PP y Ciudadanos, partidos coaligados en el gobierno de la Junta. Del grado de cumplimento de estas promesas dependerá en mucho el futuro de la corriente leonesista que ahora abandera el alcalde.