Conocer el pasado es fundamental para construir el futuro. Lo volvió a recordar Luis García, director de exposiciones del Instituto Leonés de Cultura, en el acto de inauguración de la exposición fotográfica de la saga Manuel Martín, padre e hijo, que engloba la historia de León más reciente, desde los años anteriores a la guerra civil hasta la actualidad. La exposición puede visitarse en la sala provincia de la Diputación, en la calle Arco de Ánimas de la capital leonesa, hasta el 14 de julio. Imprescindible.

En la inauguración de la exposición estuvo presente Manuel Martín Martínez, ya con más de ochenta años, pero que conserva su memoria, su ojo clínico y una fina ironía. Estuvo acompañado por gran parte de su familia.

Todavía sobrecoge centrar la mirada en los

Expo Manuel Martín Martínez
Manuel Martín, Luis García y Héctor Escobar /MC

aviadores de la temible Legión Cóndor alemana, orgullosos de sus cruces gamadas, desfilando o confraternizando en el centro de León en los años treinta del pasado siglo. Y, al lado, los terribles efectos de la guerra civil. Pueblos bombardeados, casas ennegrecidas por las llamas. Y, al otro lado, los gerifaltes franquistas de los años cuarenta luciendo brazos en alto en la Plaza de Santo Domingo, mientras, unos metros más allá, el fotógrafo captaba la terrible cara de la represión, con el patio de la prisión de puerta Castillo abarrotado de represaliados republicanos.

Expo Manuel Martín Martínez
Público en la exposición /MC

Son las dos caras de León. En blanco y negro. Bajo la mirada de Manuel Martín de la Madrid, el fotógrafo que captó una realidad cruel y fue testigo de un momento histórico. Desde su tienda Exacta, al final de lo que hoy es la Calle Ancha y en aquellos años Calle del Generalísimo, Martín de la Madrid pasaba a positivo los horrores de la guerra filmados en los carretes que le traían los aviadores de la Legión Cóndor. Aviadores que experimentaban sus tácticas de guerra en la montaña de León, preparando lo que meses después sería la Segunda Guerra Mundial.

Afortunadamente ahí están las fotografías para recordar que ese tiempo existió y que forma parte de la memoria histórica y colectiva de los leoneses. Es el pasado en blanco y negro, instantáneas sobre las que León ha escrito su historia reciente. Para no olvidar.

La otra parte de la exposición es la cara amable. La conforman las fotografías de Manuel Martín Martínez, hijo del gran Martín de la Madrid. La cara y el reverso de la misma moneda. La saga familiar que retrató la intrahistoria de León. Martín Martínez viajó por toda la provincia captando un mundo de tradiciones, de paisajes y de un urbanismo que se transformaba a marchas forzadas, construyendo el León actual. En sus fotografías, en blanco y negro, está captaba la evolución de la capital leonesa. Los espacios desaparecidos, como la Plaza de Santa Ana, donde vivió Durruti, o el fantástico edificio modernista del instituto Padre isla, en la Plaza de Santo Domingo.

La exposición “Martín&Martín. Fotografía histórica de León” exhibe más de cien fotografías, en blanco y negro, de la saga Manuel Martín, padre e hijo, repartidas en varias salas de la casona de Arco de Ánimas.

Las fotografías de esta exposición forman parte de un gran fondo de negativos, más de 25.000, que el Ministerio de Cultura compró en su día a la familia Martín y que aún hoy esperan un destino definitivo y, sobre todo, que ese fondo se digitalice y se ponga a disposición de los historiadores, investigadores y aficionados.

La editorial Eolas, dirigida por Héctor Escobar, ha editado dos magníficos catálogos con algunas de las fotografías  más representativas de los fondos  de padre e hijo, Manuel Martín de la Madrid y Manuel Martín Martínez.