Braulio Medel, presidente de la Fundación Unicaja/ Diario SUR

Los bancos Unicaja y Liberbank podrían reanudar la negociación de fusión empujados por el interés de sus respectivos principales accionistas. El diario económico Expansión ha elevado a categoría de noticia algo que aún no pasa de ser un rumor. Lo mismo ha hecho el influyente digital Bolsamania.com, así como los medios del poderoso grupo Vocento.

¿Qué ha cambiado desde mayo pasado, mes en el que ambos bancos rompieron el proceso de fusión, para volver a intentarlo ahora? Sólo una cosa: el beneficio que podría obtener de esta fusión el principal accionista del banco andaluz Unicaja, la Fundación Unicaja, presidida por el inefable Braulio Medel. Esta Fundación está obligada a rebajar su participación en Unicaja Banco al 40% del capital. Si ahora se culminase la fusión, Medel seguiría siendo el principal accionista del banco fusionado, cumpliría la ley al rebajar su participación por debajo del 40% y tendría unos beneficios superiores a los 48 millones de euros. Todo un capital para incrementar su influencia en la vida social y económica de Andalucía a través de inversiones y donaciones en asociaciones de todo tipo.

Ante el hermetismo oficial, los medios que conocen el entresijo de esta nueva operación financiera coinciden en destacar que el nuevo canje de acciones sería del 59% para Unicaja y el 41% para Liberbank. El ahorro de costes sería de unos 160 millones de euros al año, lo que elevará los beneficios y, sobre todo el reparto de dividendos, que podría elevarse en un 50%,  entre unos accionistas cansados de ver como sus acciones acumulan grandes minusvalías por las caídas continuas en Bolsa.

Además, esta nueva operación no requeriría ampliación de capital alguna, que es lo que siempre quiso evitar el poderoso Braulio Medel. La alternativa sería una emisión de 500 millones de euros en CoCos –bonos convertibles en capital-.

La última absorción que llevó a cabo Unicaja fue la de las antiguas cajas de ajorro España y Duero, entidades líderes en el sector financiero de Castilla y León. Unicaja ha dilapidado esa herencia en los últimos años y hasta se enfrenta a un complejo pleito con la Fundación Fundos, heredera de las obras sociales de las Cajas España y Duero, que le reclama más de cien millones de euros en propiedades y obras de arte.

Al mismo tiempo, Unicaja continúa con el proceso de cierre de oficinas en Castilla y León y con el traslado forzoso de empleados a Andalucía.