Pastor con ovejas/ RTVE

La Consejería de Agricultura de la Junta ha diseñado una serie de medidas de apoyo al sector del ovino, caprino y porcino por el cierre de restaurantes y establecimientos hosteleros por la falta de celebraciones familiares, derivado del Estado de Alarma por la pandemia del coronavirus. Las medidas adoptadas son:

En primer lugar, poner de acuerdo, y en contacto, a la producción (ganaderos) con la distribución para que haya promociones en los establecimientos alimentarios.

En segundo lugar, la puesta en marcha de una campaña de publicidad en medios de comunicación fomentando el consumo de lechazos, cabritos y cochinillos.

Tercero, ya se ha solicitado, al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que pida a la Comisión Europea ayudas al almacenamiento privado para estos productos.

En cuarto lugar, Castilla y León ha liderado distintas reivindicaciones en defensa de estos ganaderos, que han sido bien recogidas por el Ministerio, y que en este caso han derivado en la tramitación con carácter de urgencia, por parte del Gobierno, de un Real Decreto que establece ayudas para el sector ovino y caprino.

Podrán acogerse a estas ayudas los ganaderos de ovino y caprino cuyas granjas tengan un censo de más de 30 reproductoras, así como las granjas de tratantes y los centros de concentración. El importe máximo de la ayuda será de 30 euros por animal, que tengan una edad igual o menor a 4 meses, que hayan salido de la granja con destino al matadero entre el 14 de marzo y el día siguiente a la finalización del estado de alarma, ambos inclusive, hasta un máximo de 70 animales por granja y de 200 en el caso de tratantes y centros de concentración.

Por otro lado, y de manera complementaria, el consejero de Agricultura, Carnero, ha anunciado que “se están estudiando diferentes fórmulas para ayudar a los productores de cochinillos a facilitar la salida de los animales de las explotaciones, en la comercialización de diferentes mercados”.