Exámenes de la EBAU

Los días 1, 2 y 3 de julio se celebrará en Castilla y León la convocatoria ordinaria de la Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU). La Consejería de Educación y las universidades públicas de la Comunidad trabajan desde hace semanas para garantizar la seguridad de todos los participantes en el proceso. Así, la Comisión Organizadora de la prueba, ha aprobado un protocolo con medidas para evitar el contagio y propagación de la Covid-19.

El próximo lunes 15 de junio se abrirá el plazo de matriculación para poder realizar dichas pruebas que durará tres días, hasta el 17 de junio. Los alumnos deberán entregar toda la documentación requerida y el justificante de pago de las tasas en el centro educativo donde cursaron los estudios de Bachillerato, respetando en todo momento las recomendaciones de distanciamiento social y siguiendo las indicaciones del propio centro.
Tanto los estudiantes como los trabajadores que participen en la organización de la prueba deberán entregar una declaración responsable asumiendo las normas que en cada momento marquen las autoridades sanitarias y educativas. Asimismo, todos deberán comunicar si tienen síntomas compatibles con la Covid-19 y, si es así, permanecer en sus domicilios. En el caso de los alumnos, no perderán el derecho de la prueba en convocatoria ordinaria.

UNA EBAU SEGURA

La Consejería de Educación se ha marcado como objetivo que la seguridad sea prioritaria en la EBAU del curso 2019-2020. Para conseguirlo la Administración educativa autonómica y las universidades públicas de la Comunidad tomarán medidas hasta ahora inexistentes. La primera  es que se adelanta media hora la llegada de los alumnos para organizar mejor la entrada a las aulas.

Sólo los estudiantes y los trabajadores podrán acceder a las instalaciones, y lo tendrán que hacer, obligatoriamente, con mascarilla. La Consejería de Educación recomienda que cada persona acceda al recinto con su propia mascarilla, para hacer más fluido el proceso de entrada al edificio, aunque se facilitará este material de protección a quien no lo tenga.
Dentro ya de las instalaciones, sólo se podrán utilizar los ascensores por problemas de movilidad. Además, las aulas y los espacios comunes estarán debidamente señalizados y los estudiantes contarán  de antemano con información sobre la situación  de las aulas donde deben realizar las pruebas.

Los centros de secundaria acreditarán a uno o varios “vocales del centro”, que orientarán a los estudiantes de su centro, organizando las entradas, salidas y descansos entre pruebas. Su misión principal será acompañarles para velar por el respeto de las distancias de seguridad y agilizar al máximo los movimientos en las zonas comunes.

En la puerta del aula, habrá geles hidroalcohólicos y las mesas estarán separadas con la distancia oportuna para garantizar la seguridad. Todas las clases contarán con papeleras para desechar los residuos. Los estudiantes no podrán compartir material y tendrán todos los objetos personales dentro de una bolsa de plástico transparente a su lado.