Microespacios creativos conviven en Villaobispo de Otero (La Cepeda)

El palacio Torreón de los Pernia acoge una exposición colectiva, con el objetivo de acercar tendencias artísticas contemporáneas al mundo rural

El palacio Torreón de los Pernia del Ayuntamiento de Villaobispo de Otero se convierte durante unas semanas en un auténtico museo de arte contemporáneo. De la mano del Instituto Leonés de Cultura y, sobre todo, de su gestor Luis García Martínez, se muestra una gran exposición de 16 creadores de diferentes ámbitos, tendencias creativas, edades y generaciones en una iniciativa cultural sin precedente, que acerca el arte moderno al mundo rural.

El propio comisario, Luis García Martínez, explica los contenidos y objetivos y detalla la trayectoria artística de los dieciséis artistas seleccionados.

MICROESPACIOS CREATIVOS

La muestra Microespacios Creativos es una propuesta expositiva organizada por el Departamento de Arte y Exposiciones del Instituto Leonés de Cultura, la misma se integra dentro del programa general de exposiciones que se desarrollan en colaboración con ayuntamientos y juntas vecinales de la provincia de León, en este caso con el Ayuntamiento de Villaobispo de Otero. La misma se presenta en el magnífico espacio histórico artístico del Museo Etnográfico del Palacio Torreón de los Pernía, situado en Otero de Escarpizo, en la Cepeda.

La muestra se plantea como una visión miscelánea y multidisciplinar que intenta aproximar de una forma directa y sencilla algunos de los enfoques creativos que conviven entre sí en estos momentos actuales de gran complejidad, apertura y diversidad. Se convierte así en un conjunto de piezas que podrían sugerir un rico y diverso palimpsesto de enfoques, planteamientos y visiones creativas y artísticas.

En la misma conviven obras que técnicamente son tradicionales, como pueden ser el dibujo, el collage, la vidriera o el grabado, con otras vinculadas directamente al ámbito de la fotografía digital y los procedimientos tecnológicos más actuales. Se muestra al mismo tiempo algunos ejemplos de varios momentos esenciales o interesantes de nuestra historia artística más próxima, con un amplio rango espacio temporal.

Torreón de los Pernia
Una de las esculturas expuestas

DIECISÉIS ARTISTAS

Así se cuenta con una obra gráfica Peineta II, una magnífica obra de tremendo esquematismo lineal y evocación tradicional, editada por el leonés José Sevillano, del artista internacional recientemente fallecido Eduardo Arroyo. De la artista berciana Ángela Merayo, se cuenta con una pintura elaborada con técnica mixta de gran fuerza expresiva y cierto sentido espacial, que se podría inserta en el territorio de las relecturas informalistas. Cosme Paredes, el escultor ecuatoriano que trabajo con Guayasamín, desarrolla su trabajo en el territorio escultórico figurativo a partir de formulaciones técnicas vinculadas a Julio González y Pablo Gargallo.

Aunque con un enfoque mucha más esquemático y simplificador en el tratamiento de la figura, se podría situar en el mismo espacio creativo la aportación de Javier Robles. José Antonio Santocildes nos presenta una creación instalativa integrada por varios elementos que hacen referencia a una visión neopop de la naturaleza, incorporando un gran cambio de escala que genera un efecto sorpresivo muy intenso.

Andie Schmidt, militante ecologista integrante del movimiento Arcoíris hace muchos años, se inspira en la naturaleza y realiza en talla directa sus esculturas en piedra, obras de gran sencillez inscritas en la escultura clásica de bulto redondo, con un tratamiento muy esquemática. Jesús Martínez quedó marcado por el efecto del movimiento y los elementos en equilibrio del magnífico creador Calder, así su obra en este caso hace referencia a un elemento tradicional al pendón, una instalación aérea de gran efectismo y colorido.

La joven creadora Paula Llana utiliza un material pobre como elemento de formulación de una figuración, sugerente, evocadora y muy poco descriptiva, planteándonos una visión muy interesante por medio de una instalación de varias figuras de pequeño formato que generan un juego espacial, lúdico y participativo en el espacio expositivo.

Exposición el Torreón de los Pernia
La exposición incluye todas las expresiones artísticas

La obra con una carga feminista, evocadora de espacios íntimos surge con intensidad en el collage y dibujo de Reme Remedios, una formulación mínima en la cual la línea se convierte en la clave esencial de la construcción plástica. La investigación técnica y experimental viene de la mano de la obra gráfica de Mónica Jorquera, la máxima intensidad simbólica, surreal y mágica se hace presente en su trabajo por medio de la minuciosidad y elaboración exquisita. El espacio fotográfico que transita entre lo real y lo imaginario está presente en la obra Carlos Pérez, que nos traslada al territorio de lo equívoco para generar nuevas percepciones y realidades. Carlos García Berguío, nos traslada, con su vidriera de grisalla y un acabado técnico perfecto, al pasado con una composición exquisita de tradición barroca.

La fotografía descriptiva de espacios urbanos emblemáticos, se hace presente con gran intensidad en la obra de Sofía Sanz, alcanzando un punto de composición casi abstracta. Patricia Núñez experimenta con el cuerpo humano en relación a la percepción del mismo, su descripción y la concepción espacio-temporal que surge de forzar los límites de la captura de imágenes. Virginia del Arco, creadora vinculada al espacio natural y a la ecología como ejes fundamentales de su vida, genera una serie de construcciones pictóricas de amplia complejidad que se mueven en el territorio del textil, el collage y la pintura en sí misma.

Obras de una gran complejidad técnica y gran laboriosidad que parten del reciclado de materiales impregnados de memoria histórica. Por último, el creador más joven 16 años, Samuel Miranda, un gran dibujante que tiene un gran futuro por delante en el mundo de la creación que parte de la apropiación fotográfica para crear sus obras, obras de gran sencillez, muy directas e impactantes, en este caso retrata al poeta Leopoldo Panero, apropiándose de una fotografía de José Ramón Vega, una instantánea para la historia de la fotografía.