Nos acercamos a las oficinas de la Cámara de la Propiedad Urbana de León (C\ Santa Nonia Nº 6) para hablar con su gerente, Miguel Ángel Sánchez acerca del trabajo que se hace desde la Cámara y del mercado del alquiler.

¿Qué es la Cámara de la Propiedad Urbana y cuál es su labor?

La Cámara de la Propiedad Urbana es una entidad de tipo asociativo y sin ánimo de lucro que realiza una serie de funciones en beneficio de los ciudadanos desde su nacimiento en 1923.

Los propietarios asociados pagan una pequeña cuota anual de 35€ que les permite beneficiarse de multitud de servicios, destacando asistencia jurídica en defensa de sus intereses, representación ante los poderes públicos y asesoramiento legal para que puedan gestionar correctamente sus propiedades inmobiliarias o solucionar sus problemas en cuanto a obras, comunidades de vecinos, IBI… Solucionamos infinidad de dudas a los propietarios, realizamos contratos de viviendas y locales (unos 700 al año) y también administramos comunidades y arrendamientos,

También colaboramos con la propia Administración – sobre todo autonómica – en la regulación estudio y desarrollo del sector de la propiedad urbana, con especial interés en la potenciación y mejora del mercado de alquiler. Por último, también gestionamos las fianzas arrendaticias con la Junta de Castilla y León.

¿Los políticos les escuchan?

A veces los políticos tienen muy claras las medidas que quieren promulgar, pero nosotros siempre intentamos poder darles nuestra visión y algunas veces esta sí que se ve reflejada. Al final el diálogo con los agentes sociales y escuchar las propuestas de expertos que conocen el mercado y están en contacto con su día a día siempre da una visión más amplia que enriquece las políticas y ayuda a buscar soluciones a los problemas.

¿Cuáles son los servicios que más demandan los leoneses?

El servicio de asesoría jurídica al propietario, la mayoría de las veces no sobre alquiler sino relacionada con su propia vivienda: obras, derramas, IBI, herencias… También la redacción de contratos de arrendamiento en los que hablamos con propietario y arrendatario para poder adaptar todas las clausulas a sus necesidades.

¿Y los mayores retos a los que se enfrenta la Cámara de la Propiedad Urbana en León?

Pues, por un lado, darnos a conocer: que los ciudadanos – especialmente los más jóvenes – pierdan el miedo a acercarse a vernos; por otro, servir como catalizador efectivo que impulse medidas junto a la Administración que mejoren y potencien el mercado de alquiler como alternativa al uso de la vivienda en propiedad.

Este es al final uno de los grandes problemas del mercado en España…

Absolutamente. En España hay todavía una especie de percepción social negativa con respecto al alquiler. La gente prefiere ser propietaria a arrendataria, a pesar de todos los problemas que ha ocasionado en estos años el “sobreendeudamiento hipotecario” que ha propiciado que durante la crisis mucha gente haya perdido su casa. Si existe cierta incertidumbre lo más lógico es optar por el arrendamiento, que da una flexibilidad mucho mayor.

Otro problema es que muchas veces se legisla sin estudiar a fondo el mercado – que es especialmente complejo – y sin comprender sus problemas.

Por ejemplo, en España tenemos muchas asimetrías, no funciona igual el mercado en el centro de Madrid, Barcelona o las ciudades grandes que en una capital de provincia más pequeña; son muchos los propietarios que compran su vivienda como una inversión por lo que regular los precios del alquiler a la ligera de tal forma que se ponga coto a la inversión en vivienda pero no a otras inversiones, como por ejemplo las acciones en bolsa, no parece muy justo; si se dan ayudas económicas al alquiler sin más, muchas veces esto puede acabar influyendo de forma simétrica en una subida de precio con lo que no se soluciona el problema de acceso a vivienda; en España no existe un parque de alquiler público como sí hay por ejemplo en otros países europeos…

Hace falta vivienda más social, más vivienda de precio asequible y hay que eliminar progresivamente esa “cultura propietarista” de la que hablábamos (algo que ya se ha conseguido en nuestro país, por ejemplo con otro tipo de bienes como las películas de cine, los videojuegos o la música).

Se habla mucho del alquiler turístico y de la especulación de los fondos buitre.

Al final el alquiler turístico es un problema muy específico de algunas zonas metropolitanas de grandes ciudades muy turísticas, no tanto en ciudades como León. León es la segunda capital española de más de 100.000 habitantes más barata para alquilar por lo que el alquiler turístico no parece haber influido en los precios de mercado.

Al final ese tipo de especulación no es la norma. Es un poco como cuando hablamos de grandes empresas, autónomos y pymes: estos últimos son la gran mayoría. Con los fondos buitre y los pequeños propietarios pasa un poco igual: son los últimos los que realmente mueven el mercado.