La desaceleración económica en León llegará el año que viene. Al menos esto es lo que dice el Observatorio Económico de Castilla y León y el Colegio de Economistas de Valladolid. Estos organismos prevén que la economía de la comunidad autónoma se ralentizará en 2020 hasta alcanzar el 1,8 %.

¿A qué se debe esta desaceleración?

CAUSAS INSTITUCIONALES Y COYUNTURA GLOBAL

Algunos expertos, como es el caso de Juan Carlos De Margarida, presidente del ECOVA (Ilustre Colegio Profesional de Economistas de Valladolid), apuntan a que la crisis institucional que atraviesa Castilla y León está detrás de una bajada en el consumo por parte de la población y de una falta de inversión por parte de los empresarios.

Esto llevaría a que la economía mengüe: por un lado, los ciudadanos buscan el ahorro y, por el otro, los empresarios no creen que sea buen momento para emprender.

 Además, al no darse las reformas necesarias para incentivar a estos actores, la economía se resiente.

También hay que tener en cuenta que la presente coyuntura global, caracterizada por el temor a una nueva recesión, no es la mejor para el desarrollo económico.

BUSCANDO UNA SOLUCIÓN

Ante este parón se están buscando soluciones, las cuales deberán ser aplicadas por aquellos que tienen en sus manos las políticas económicas en los próximos años.

Una política enfocada a la mejora de los transportes para la exportación, la reducción de costes empresariales en la política energética y una sólida estrategia de I+D+i quizá lograría salvar la desaceleración económica.

Sin embargo no hay que bajar la guardia ante la futura situación, y habrá que trabajar duro para tratar de solventarla.

La desaceleración económica en León llegará el año que viene. La crisis institucional parece estar detrás de toda esta serie de problemas, pero, ¿podrían las medidas adecuadas solventar o evitar estas dramáticas previsiones o. ya es tarde?