Hace unas semanas que finalizó la época de Peligro Alto de incendios forestales en la comunidad de 2019 y es hora de hacer balance y comenzar a preparar las precauciones y procesos de respuesta de cara a la que viene.

Por un lado se actualizarán los protocolos de actuación conjuntos entre Castilla y León y Madrid, de forma que a partir de ahora se seguirán criterios de coordinación y colaboración en zonas limítrofes que ya se han utilizado con éxito este pasado verano.

La Diputación de León por su parte ya ha puesto en marcha una serie de acciones para llevar a cabo un nuevo plan de extinción de incendios que facilite en un futuro las labores en la comunidad autónoma. Este plan consiste en la creación de 6 nuevos parques comarcales que ayuden a reducir los tiempos de respuesta en hasta 30 minutos.

La idea se basa en la creación de los mencionados nuevos parques para que sirvan de apoyo a los servicios llevados a cabo por los ya existentes en la comarca leonesa y en Ponferrada.

Con este modelo, se prevé contar con 84 trabajadores, 9 de ellos funcionarios y 75 bomberos profesionales. Además, se contará con 21 vehículos distribuidos entre los 6 parques que compondrán esta red provincial. Todo esto supondrá una inversión de más de 6 millones de euros.

LOS INCENDIOS EN CASTILLA Y LEÓN

Según los datos de la Delegación del Gobierno, los incendios registrados en Castilla y León a lo largo de este verano representaron un número menor a los de la media de la última década.

Por otro lado, hay que destacar la labor de los brigadistas encargados de la extinción de estos incendios. Estos brigadistas, con los cinco helicópteros con los que cuentan, han intervenido en más de 70 incendios por toda España y han cumplido casi 500 horas de actuación con más de 50 kilómetros de perímetro de incendio trabajado.

 Destaca también el papel de la UME que en concreto, durante este verano, actuó en 32 ocasiones – algunas de ellas fuera de la comunidad – para extinguir incendios forestales.

Sin duda, este nuevo modelo servirá para luchar con más fuerza contra los devastadores incendios.