La Universidad de León (ULE) ha inaugurado una primera muestra de los fondos de colección que formarán parte del futuro Museo Universitario (MULE), que está expuesta en varias salas de la planta baja de la antigua Escuela de Minas, edificio que ahora alberga también el Instituto Confucio y el Vivero de Empresas.

Sobre esta primera exposición, el rector García Marín comenta que “se han recogido numerosas piezas y equipos de enseñanza de hace muchos años y, como sería imposible mostrarlas todas, se ha seleccionado material relacionado con las ciencias naturales”.

Entre las piezas más destacadas, el rector ha señalado el ‘Caballo del Doctor Auzoux’, que se empleaba en la Facultad de Veterinaria hasta hace unos 30 años. “Es una pieza maravillosa, -ha dicho-, porque tiene un nivel de detalle increíble, se puede desmontar pieza a pieza y ofrece toda la anatomía del animal”. También se ha referido a la impresionante colección de mariposas donada por Francisco Murciego, y se ha mostrado convencido de que el museo “es muy interesante y gustará a todos lo que acudan a visitarlo”.

Por su parte, el decano de Biológicas, Antonio Laborda, explica la historia de la colección y se ha remonta al 2007, cuando “siguiendo una tradición europea que surgió en ese momento, que pensaba que las universidades se iban a diferenciar por sus museos, se creó el Servicio de Colecciones Zoológicas CZULE, con el fin de recuperar el patrimonio zoológico de la institución, catalogarlo, potenciarlo y ponerlo a disposición de la comunidad universitaria y del público en general, para tareas de docencia, investigación y divulgación”.

EL CABALLO, RESCATADO DE UN ALMACÉN

Laborda desvela cómo fue encontrado hace año y medio el caballo anatómico en un almacén, lo que “supuso aumentar nuestra curiosidad, por lo que comenzamos una búsqueda de materiales olvidados, que se habían guardado gracias al celo de personal de la universidad”. Fue tanto y tan valioso lo recuperado, que se pensó en que “la idea lógica era musealizarlo, y la propuesta fue recogida e impulsada por el rectorado, lo que hace que esté en marcha la creación de un museo que reunirá colecciones de investigación, de docencia e históricas, como la que se puede ver aquí, que simplemente es una muestra”.

El decano de la facultad de Ciencias Biológicas y Ambientales explica que “todo el mérito es del conservador de las colecciones de la ULE, Luis Miguel Fernández Blanco, y del profesor Eduardo Sánchez Compadre, que son los artífices y a quienes hay que agradecer la labor que han desarrollado para realizar esta exposición”.

En este sentido, el conservador Fernández Blanco asegura que “estamos despertando los objetos que estaban dormidos, que ahora cuentan multitud de historias”. Para Fernández Blanco se trata de piezas de gran valor, que han sido hechas por auténticos artistas, más que artesanos, que decidieron en su día “poner la anatomía a disposición del público en general, en una época en la que era muy difícil realizar una disección. Tenemos colecciones anatómicas, de instrumentos y aparatos científicos de laboratorio, para ver la física y la química real, -ha concretado-, y nuestra idea es que además de recuperarlos, se puedan ver en funcionamiento, en las visitas que se irán organizando”.

Primeros visitantes a la exposición

TESOROS EDUCATIVOS

Con la inauguración de la muestra, la ULE inicia el ambicioso proyecto de recuperación, restauración, documentación y conservación de antiguos objetos empleados como medios auxiliares de enseñanza, interesada en el estudio y preservación de las antiguas colecciones pedagógicas que a lo largo de más de cien años han sido utilizadas para la enseñanza científica.

Antiguos recursos educativos, algunos todavía en uso y otros ya descartados, que adquieren una nueva funcionalidad como parte del patrimonio histórico, que estamos obligados a preservar y mostrar en las mejores condiciones. Las colecciones didácticas para la enseñanza de las ciencias, tales como los modelos anatómicos, las láminas murales, los animales naturalizados, los herbarios, los aparatos e instrumentos científicos, entre otros, son considerados actualmente un corpus de interés para investigar múltiples aspectos de la cultura material y visual de la ciencia y la educación a lo largo de la historia.

En una de las salas de exposición se recrea un ‘Gabinete de Ciencias’ de mediados del siglo XIX, donde se exponen colecciones históricas científicas y educativas. Se muestran 58 láminas murales zoológicas, 24 modelos anatómicos humanos, 53 modelos anatómicos zoológicos, 10 modelos anatómicos botánicos, 42 modelos a escala de animales domésticos, 25 disecciones preservadas en fluidos, 25 esqueletos, 123 aparatos e instrumentos científicos, y otros variados recursos educativos utilizados en un pasado en nuestra institución educativa. Son destacables en esta sala la colección de 35 modelos clásticos del Dr. Auzoux (entre los que se incluye el emblemático caballo anatómico), las 16 litografías zoológicas de Paul Pfurtsheller, los 5 modelos botánicos de Robert Brendel, las réplicas a escala de animales domésticos de Max Landsberg (42 modelos), una máquina eléctrica de Ramsdem fabricada en París por J. Grasselli en 1858, así como otros tesoros educativos que están en proceso de restauración y documentación.

En la segunda sala se puede contemplar una colección científico-educativa cuya temática son los artrópodos. El cuerpo principal de esta exposición se nutre de la colección de mariposas donada por Francisco Murciego, con aproximadamente 25.000 ejemplares procedentes de todo el mundo.

En la actualidad la ULE dispone de seis almacenes visitables, ubicados en diferentes espacios de la Universidad (Facultad de CC. Biológicas y Ambientales, Centro de Idiomas y edificio de la antigua Escuela de Minas).  Todos sus fondos se agruparán en el futuro Museo de colecciones de la Universidad de León (MULE), actualmente en construcción.