En una comparecencia sorpresa, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido esta noche en rueda de prensa desde La Moncloa para hacer balance de la primera semana del Estado de Alarma y, sobre todo, para insuflar ánimos a los ciudadanos, aunque advirtiendo que “lo peor está por llegar”. En este sentido, ha adelantado que esta próxima semana va a ser especialmente dura porque muchos hospitales están al borde del colapso, por lo que ha pedido que se cumpla a rajatabla la orden de confinamiento en las casas. “Nos enfrentamos a la emergencia sanitaria más grave del último siglo, pero venceremos», ha asegurado.

Pedro Sánchez, en un tono de estadista, ha subrayado  que la respuesta de la ciudadanía está siendo «modélica» y ha considerado que si se puede extraer algo de todo esto es que «esta desgracia está sacando lo mejor de nosotros mismos». El presidente ha explicado que la propagación del virus no está siendo uniforme y ha reconocido que golpea sobre todo a Madrid y después a Cataluña y País Vasco, y ha insistido en que el Gobierno hará «lo que haga falta, cuando haga falta y donde haga falta». Y ha manifestado que hay que mantener este nivel de confinamiento porque «cada contagio que no se produce rompe la cadena de propagación del virus» y porque quedándonos en nuestras casas permitimos que los hospitales «puedan evitar el colapso y curar a muchas personas».

El presidente ha insistido en que «si nos quedamos en casa conseguiremos que muchas personas a las que queremos sigan respirando; de nosotros depende», ha dicho Sánchez, quien también ha subrayado la importancia de combinar el confinamiento con los test diagnósticos. A este respecto, el presidente ha anunciado que el Gobierno va a cerrar una operación para la compra de 6 millones de nuevos test de PCR para el diagnóstico del coronavirus, que se suman a los 640.000 tests ya adquiridos que llegarán en los próximos días.

NO POLEMIZAR

Sánchez ha hecho hincapié en que el «deber» de todos los responsables públicos es ahora «mantener la unidad», y por ello, ningún integrante de su Gobierno polemizará con ningún cargo de otra administración o de otro partido y ha pedido no «flagelarse» en estos momentos con las «carencias» que puedan detectarse en la coordinación entre administraciones, porque ante todo hay que centrarse en la búsqueda de «soluciones» que frenen la propagación del coronavirus. El objetivo común es «vencer a virus» y la «urgencia de poner a salvo vidas, empleos y empresas», ha dicho.

Para Sánchez, «el deber es mantener la unidad, empezando por los responsables de las administraciones». «Nadie de mi Gobierno va a polemizar» con nadie de «ningún partido» o de «ninguna administración». «Si alguien polemiza, no les quepa duda, nosotros conciliaremos», ha proclamado el presidente en su comparecencia, dirigida a los ciudadanos