Pedro Sánchez

En su última comparecencia pública de fin de semana durante el estado de alarma, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha advertido hoy que no se puede bajar la guardia en la lucha contra el coronavirus y ha pedido a los ciudadanos cumplir a rajatabla las medidas de protección. “El virus puede volver” ha advertido un Sánchez serio y tajante, para añadir que “hay que evitar a toda costa una segunda ola del virus”.

En este sentido, el presidente ha informado de que el Gobierno está ya poniendo en marcha una reserva estratégica de medios y herramientas para seguir luchando contra el virus y que esa acción se coordinará con iniciativas similares que están llevando a cabo las autonomías.

El presidente ha asegurado que el estado de alarma ha salvado decenas de miles de vidas de ciudadanos españoles, por lo que ha dedicado un capítulo extenso de agradecimiento a los colectivos profesionales que han luchado en primera línea contra la pandemia, sobre todo los sanitarios, pero también las fuerzas de seguridad, transportistas, agricultores, los servicios de limpieza y numerosos colectivos como científicos, periodistas, deportistas y ha puesto en valor el sacrificio y el ejemplo de mostrado por los niños, jóvenes y mayores por su comportamiento durante el estado de alarma.

UNIDAD

Conseguido el reto de doblegar el coronavirus, Sánchez ha apelado a la unidad para completar con éxito la reconstrucción, que debe basarse en una nueva economía, que impulse sectores tradicionales como el turismo y la automoción, pero que apuesta por otros como el cambio climático, la sostenibilidad, la economía circular, la educación y la ciencia. “En definitiva, una economía más sostenible” ha añadido el presidente.

Para lograrlo Sánchez ha anunciado la creación de una comisión mixta que elabore el nuevo marco de protección social del nuevo estado de bienestar.

En este camino, Sánchez ha puesto de relieve la importancia de Europa. Y ha asegurado tajantemente que “Europa debe salvar a Europa”, en referencia a las próximas cumbres en las que los 27 países de la Unión ha de acordar mecanismos financieros y de solidaridad para llevar a cabo la reconstrucción económica del continente.

Para ello ha pedido unidad de las fuerzas políticas españolas ante Europa, evitar confrontaciones, cooperar y aunar esfuerzos. En este sentido, el presidente ha reconocido que la clase política no está dando un ejemplo edificante y ha pedido renunciar al insulto, a la provocación y a la crispación. Y ha apelado por el respeto y la unidad, palabra ésta que ha sido la más repetida este sábado en la intervención del presidente de Gobierno. “Avancemos unidos”, han sido sus últimas palabras.