Pedro Sánchez, en Casa de América/ Agencias

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha apelado este mediodía a la unidad para poner en marcha un nuevo clima político que afronte con éxito los enormes retos derivados de las consecuencias de la pandemia del coronavirus. En un discurso pronunciado en Casa de América de Madrid ante decenas de líderes empresariales y sociales y que se ha prolongado durante casi una hora, Sánchez ha optado por lanzar mensajes que refuercen la autoestima del ciudadano español y de creer en las posibilidades de un gran país.

Sánchez ha tirado de hemeroteca para revivir el espíritu kennedyano de 1961, cuando el presidente JFK, rearmó de moral a sus paisanos con el ya famoso axioma de no preguntes qué puede hacer tu país por ti sino que puedes hacer tú por tu país. Un mensaje que apelaba, como ahora lo ha hecho Sánchez, a la regeneración, a la resistencia, a la ilusión y a la unidad.

En su discurso, Sánchez ha insistido en que la amenaza del Covid es brutal y que para superarla hace falta un esfuerzo colosal, “una transformación colosal de Espala como país”, para lo que ha apelado a avanzar en la unidad, a “arrimar todos el hombro”, sin renunciar cada uno a sus principios ideológicos y a impulsar “un nuevo clima político”, que garantice la estabilidad política “respetando las diferencias”. En este sentido, como primera medida, Sánchez plantea avanzar en esa unidad dotando de la estabilidad necesaria a instituciones como el Tribunal Constitucional,  el Consejo General del Poder Judicial, el Defensor del Pueblo, instituciones todas ellas que mantienen bloqueada su renovación por diferencias insalvables a nivel político entre partidos.

El presidente del ejecutivo ha planteado las cuatro vías sobre las que basar el plan de reconstrucción frente a la crisis derivada de la pandemia del coronavirus: transformación digital, transformación ecológica, cohesión social y territorial y cambio feminista.

En este sentido, Sánchez ha hecho hincapié en la apuesta por las energías limpias, en la digitalización de las pymes, en la cohesión social, en la igualdad de oportunidades, en la cohesión territorial y en el apoyo al mundo rural.

Para hacer realidad esta voluntad de cambio, Sánchez ha apelado al orgullo español, a la necesidad de “creer en nosotros mismos”, en fomentar la autoestima de cada español en la creencia de que “somos un país admirable”, para lo que ha llamado a desterrar definitivamente la leyenda negra del pesimismo. “España puede si España quiere”, ha venido a resumir Pedro Sánchez y ha puesto como ejemplo los éxitos logrados en los más de cuarenta años de democracia. “Somos una de las veinte democracias plenas del mundo” ha asegurado, para añadir que “España es una economía moderna”, que “somos el segundo país más descentralizad el mundo”, que “formamos parte del núcleo duro de Europa” o un país “referente a nivel mundial en libertad sexual” o “un país seguro que logró desterrar la violencia terrorista”.

“España ha dado un gran salto adelante”, ha añadido el presidente, quien ahora propone dar otro salto semejante en base a “nuestro talante y coraje” como país. Para ello, Sánchez apela a la unidad: “No hay virus de derechas o de izquierdas. El Gobierno elige la unidad, unidad y unidad” con la que hacer frente “a un desafío tremendo, el mayor reto en un siglo”. Y ha concluido afirmando que es “tiempo de diálogo, de consenso, de negociación y de honestidad”.