Pedro Sánchez, de perfil.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha tratado de remontar su semana negra con el anuncio este mediodía de cuatro medidas urgentes para consolidar el avance de la desescalada del estado de alarma: 1) La liga de Fútbol se reiniciará el 8 de junio; 2) el turismo internacional se reanudará en el mes de julio; 3) el Consejo de Ministros del próximo martes aprobará el Ingreso Mínimo Vital, que beneficiará a más de 850.000 hogares en estado de pobreza; y 4) también el martes el Gobierno aprobará un luto oficial de diez días, el mayor de la historia contemporánea española, y las banderas de todos los edificios oficiales ondearán a media asta.

En su ya clásica intervención pública de los sábados, Sánchez ha omitido, y no ha sido por falta de preguntas de los periodistas, una respuesta clara o posicionamiento sobre la polémica política desatada en los últimos días por el acuerdo entre PSOE, Podemos y Bildu para derogar la reforma laboral, a lo que parte del Gobierno se ha opuesto tajantemente, con la  vicepresidenta económica a la cabeza, Nadia Calviño. Sánchez ha navegado entre dos aguas respaldando a Calviño, a la vez que ponía en valor la colación con Unidas Podemos y la necesidad de acometer cambios en la reforma laboral. También dejó clara la necesidad de los votos de Bildu para sacar  adelante la última ampliación del estado de alerta.

Como ya es habitual, Sánchez puso en valor la responsabilidad y la unidad de la sociedad española como clave del éxito que ha hecho posible superar lo más duro de la pandemia, aunque ha insistido en que el virus no está vencido y ha vuelto a apelar a la responsabilidad ciudadano para vencer definitivamente la pandemia. “Lo más difícil ha pasado”, “estamos a un paso de la victoria” ha asegurado, para añadir que “no nos relajemos, el virus sigue ahí”.

También ha insistido el presidente en la recuperación del diálogo social para hacer frente a la dura crisis económica derivada del coronavirus, en alusión a la retirada de la patronal CEOE de la mesa del dialogo social, a cual ha de sentar las bases de consenso para la reconstrucción económica.

En materia económica, Sánchez ha destacado la importancia del turismo y la necesidad de que este año los españoles programen sus vacaciones de verano en el interior del país. A finales de junio comenzará la campaña de turismo interior, que empalmará en julio con el inicio de la llegada de los primeros turistas internacionales. Sánchez no ha concretado las medidas que el Gobierno piensa implantar para apoyar la reactivación del turismo.

Más claro ha sido en el anuncio de la aprobación este martes del ingreso mínimo vital, que costará al año unos 3.000 millones de euros y que beneficiará a más de 850.000 familias afectadas por la crisis económica derivada de la pandemia.

Aunque no lo ha dejado claro, todo hace indicar que el presidente del Gobierno pedirá una nueva prórroga del estado de alarma, de otros quince días, ya que “es la herramienta más eficaz para combatir la pandemia”. Sánchez cree que aún falta un mes para cerrar con éxito la lucha contra el virus.