Pedro Sánchez

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acaba de hacer esta tarde un balance triunfalista de su gestión al término del curso político, que se iniciaba a principios de año con la firma del Gobierno de coalición entre PSOE y Podemos. Sánchez ha sido claro: la coalición está viva y se mantiene la hoja de ruta firmada por los dos partidos y no hay más discrepancias que las normales entre dos socios de gobierno. Es más, Sánchez se ha mostrado muy satisfecho con el grado de cumplimiento de los acuerdos del Gobierno de coalición y prevé que una quinta parte del programa se haya cumplido al final de año y que al término de la legislatura se haya cumplido el 90%. Sánchez no ha realizado el más mínimo intento de autocrítica sino al contrario: “Hemos hecho un trabajo más que razonable”, ha asegurado con autocomplacencia.

El segundo bloque importante de su larga intervención ante los medios de comunicación se ha centrado en los proyectos de futuro, cuya piedra angular serán los próximos Presupuestos Generales del Estado. Y aquí Sánchez ha sido determinante: “Es imperativo aprobar los Presupuestos Generales del Estado”, para lo que el presidente está dispuesto a hablar con todos los partidos, tal y como los 27 países de la Unión Europea han sido capaces de llegar a un acuerdo mínimo sobre el pacto de reconstrucción con mentalidades e ideologías tan diferentes o contrapuestas.

En este sentido, Sánchez ha hecho un llamamiento a todos los partidos políticos con representación en las Cortes a “arrimar el hombro” y él mismo se ha preguntado “qué partidos están dispuestos a arrimar el hombro” para debatir y consensuar unos Presupuestos que hagan frente a una etapa tan excepcional como la derivaba de la pandemia y de la crisis económica. En este sentido, Sánchez ha asegurado que “vamos a hablar con todos los partidos”, en referencia a las negociación que el PSOE mantiene abierta con Ciudadanos sobre los Presupuestos y que, parece ser, disgusta a Podemos,  partido coaligado en el Gobierno.

Sánchez ha sido didáctico: “Representamos a 155 escaños y necesitamos 176, que conforman la mayoría absoluta”, así, pues, “hablaremos con todos los partidos, a los que el presidente insiste en que “arrimen el hombro” para aprobar los Presupuestos. Y Sánchez no se ha salido de este discurso a pesar de la insistencia de los periodistas sobre presuntas diferencias entre PSOE y Podemos por la negociación abierta con Ciudadanos y ha insistido en que los próximos Presupuestos han de elaborarse con “sentido de Estado”.

Preguntado por posibles subidas de impuestos, Sánchez ha asegurado que primero es la recuperación económica y cuando ésta ya esté consolidada, no antes de 2022, será el momento de plantear la reforma fiscal como una de las reformas estructurales pendientes.

JUAN CARLOS I

Lo curioso de la intervención del presidente del Gobierno ha sido que en su exposición, que ha durado cerca de 45 minutos, no ha hecho la más mínima referencia al abandono de España por parte del Rey emérito Juan Carlos I. Sólo a preguntas de los periodistas Sánchez ha aclarado la posición del Gobierno, que basa en cinco premisas:

1.- Respeto a la Casa Real y su decisión de alejarse de “conductas presuntamente reprobables”. 2.- No cuestionar a la institución monárquica, ya que se juzga a las personas y no a las instituciones. 3.- La Casa Real ha ofrecido una respuesta adecuada a las posibles irregularidades del monarca emérito. 4.- España necesita estabilidad institucional y unas instituciones robustas y ejemplares. Y 5.- El Gobierno mantiene vigente el pacto constitucional de 1978.

Los periodistas le han asediado a preguntas sobre posibles discrepancias dentro del Gobierno, cuyo vicepresidente Pablo Iglesias (Unidas Podemos), ha sido muy crítico con la decisión de Juan Carlos I y con la propia Casa Real. Sánchez ha eludido una respuesta clara, asegurando que son discrepancias lógicas en un Gobierno de coalición.

Más preocupante ha sido, sin embargo, que Sánchez haya asegurado desconocer el paradero actual de Juan Carlos I o, en su caso, que no lo haya querido desvelar alegando que es una competencia de la Casa Real.

PROYECTOS DE FUTURO

Sobre el balance de este primer curso político de gestión del Gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos, Sánchez ha hecho hincapié en el excepcional reto al que se han enfrentado, en referencia a la pandemia del coronavirus y posterior estado de alarma y crisis económica, una situación excepcional que ha marcado este año de gestión.

Sobre esta compleja base y a la espera de la aprobación de los Presupuestos, Sánchez ha desgranado algunos de sus proyectos de futuro  corto y medio plazo referentes a reformas o proyectos de ley sobre salud, plan nacional de la vivienda, empleo de calidad, Estatuto del Consumidor, plan de internacionalización de la economía, plan de digitalización, plan de I+D+I, plan de Ciencia y Tecnología, plan de infraestructuras ferroviarias, el reto demográfico, plan estratégico de igualdad de oportunidades, ley de defensa del consumidor o sobre la memoria democrática, entre otros.

Sánchez resume todas esas acciones en cuatro grandes áreas: Transición Ecológica y Digital, Cambio Climático, Cohesión social y territorial e Igualdad entre hombres y mujeres.

Y ha reiterado a lo largo de su intervención que la guerra contra el virus aún no está ganada que habrá meses muy duros, que confía en una pronta vacuna y ha terminado agradeciendo el comportamiento ejemplar de los colectivos de servidores públicos que han hecho frente con éxito a la pandemia.