SOFCAPLE homenajea al poeta César Vallejo

La Hospedería de Las Carbajalas acoge este viernes, 31 de mayo, una exposición y una cena para recaudar fondos a favor del homenaje

SOFCAPLE, la Sociedad para el Fomento de la Cultura de Amigos del País de León, organiza este viernes, 31 de mayo en la hospedería de Las Carbajalas y a petición del médico peruano afincado en la León, José Cosamalón, una serie de actos para dar a conocer en León al gran poeta César Vallejo, el cual visitó Astorga en dos ocasiones invitado por Leopoldo Panero.

En la casa Panero de Astorga está previsto que se instale un busto en bronce realizado por el escultor leonés Amancio González, para ello SOFCAPLE inaugurará una exposición en la Hospedería Monástica Las Carbajalas, situada en la Plaza del Grano, y una cena para recaudar fondos para sufragar el busto. En un futuro próximo se tiene previsto trasladar estas actividades a Astorga.

El programa previsto para el 31 de mayo se iniciará a las 20:30 horas con la inauguración de la exposición, a cargo del poeta Antonio Merayo.

A las 21:30 horas, cena para recaudar fondos para el busto. (50€). La cena se cerrará con la intervención entre otros de  José Cosamalón, doctor en Neurocirugía;  Juan Matas, decano Facultad de Filosofía y Letras de la ULE;  y   Antonio Gamoneda, poeta y  Premio Cervantes).

CÉSAR VALLEJO

El poeta y escritor peruano César Vallejo es considerado uno de los mayores innovadores de la poesía del siglo XX. El crítico literario ​Thomas Merton opina del poeta César Vallejo que es «el más grande poeta católico desde Dante, y por católico entiendo universal»​ y según Martin Seymour-Smith, «el más grande poeta del siglo XX en todos los idiomas».

Publicó en Lima sus dos primeros poemarios: Los heraldos negros (1918), con poesías que si bien en el aspecto formal son todavía de filiación modernista, constituyen a la vez el comienzo de la búsqueda de una diferenciación expresiva; y Trilce (1922), obra que significa ya la creación de un lenguaje poético muy personal, coincidiendo con la irrupción del vanguardismo a nivel mundial. En 1923 dio a la prensa su primera obra narrativa: Escalas, colección de estampas y relatos, algunos ya vanguardistas. Ese mismo año partió hacia Europa, para no volver más a su patria. Hasta su muerte residió en París, con algunas breves estancias en Madrid y en otras ciudades europeas en las que estuvo de paso. Vivió del periodismo complementado con trabajos de traducción y docencia.

En la última etapa de su vida no publicó libros de poesía, aunque escribió una serie de poemas que aparecerían póstumamente. Sacó en cambio, libros en prosa: la novela proletaria o indigenista El tungsteno (Madrid, 1931) y el libro de crónicas Rusia en 1931 (Madrid, 1931). Por entonces escribió también su cuento más famoso, Paco Yunque, que saldría a la luz años después de su muerte. Sus poemas póstumos fueron agrupados en dos poemarios: Poemas humanos y España, aparta de mí este cáliz, publicados en 1939 gracias al empeño de su viuda, Georgette Vallejo. La poesía reunida en estos últimos volúmenes es de corte social, con esporádicos temas de posición ideológica y profundamente humanos. Para muchos críticos, los Poemas humanos constituyen lo mejor de su producción poética, que lo han hecho merecedor del calificativo de «poeta universal».

Vallejo abarcó prácticamente todos los géneros literarios: poesía, narrativa (novelas y cuentos), teatro y ensayo, incluso realiza traducciones del francés al castellano. En su etapa parisina vive sobre todo de sus trabajos periodísticos (crónicas y artículos).César Vallejo realiza al menos dos visitas a Astorga donde se hospeda; una vez en la casa de Leopoldo Panero (1931) y en otra ocasión en una pensión de esta localidad. Leopoldo siempre vio en Vallejo a un poeta que había evolucionado desde el modernismo, al vanguardismo. La poesía de su última etapa es comprometida. César Vallejo no se plegó nunca al poder, lo que le impidió vivir sin dificultades.

En la vida de César Vallejo aparecen varias mujeres, pero sin duda la que le acompaña en su vida, es especialmente Georgette, con la que se casa en 1934. No sólo preservó su obra, sino que la rescató de la Embajada Peruana en París, en la que habían sido abandonados, durante los bombardeos alemanes en la II Guerra Mundial. En 1951 se traslada a Perú para dar a conocer y defender el legado literario de su marido

El poeta fallecía en 1938 (46 años) a causa de la reactivación de un antiguo paludismo que había padecido de niño.