Nacido en un ambiente familiar que fomenta la capacidad de emprendimiento, el riesgo calculado y valores como el esfuerzo y el sacrificio, José Pedro Luengo Manjón representa al empresario de éxito que apuesta por su tierra. Presidente del Grupo Paso Honroso, que engloba empresas de gasolineras, distribución, medios de comunicación, ocio y servicios acaba de ser elegido por sus compañeros Círculo de Oro 2019 del CE (Círculo de Empresarios de León). No le da rubor confesar el secreto de su éxito: “Trabajo mucho pero soy feliz con lo que hago”.

-¿Qué significa para usted y para el Grupo Paso Honroso haber sido elegido Círculo de Oro 2019 por el CEL?

-Para Paso Honroso es un reconocimiento a toda una trayectoria de treinta años. Estamos orgullosos de un premio que nos conceden otros empresarios y dado que hay grandes empresas y empresarios en León que igualmente hubieran merecido este premio. Y sólo con ver quienes han sido elegidos hasta ahora Círculos de Oro es para sentirse abrumado y hasta asustado de cómo te pueden llegar a ver tus compañeros. La verdad, es que estamos muy orgullosos.

-¿Y para usted como empresario y presidente del Grupo?

-Fundé Paso Honroso en el año 1991 a mi imagen y semejanza y desde entonces hemos ido avanzando gracias al esfuerzo de un gran equipo, de muchos compañeros de quienes me siento muy orgulloso. Siempre he tenido claro que cada uno de nosotros debemos ser el mejor en lo nuestro. Y en este sentido, creo que a mí me ha hecho bueno mi competencia. Es tan buena que me ha obligado a ser mejor y atener a mi alrededor al mejor equipo profesional.

-¿El equipo es fundamental en una empresa como Paso Honroso?

-El equipo es el secreto del éxito. Es básico formar a las personas desde abajo, que te conozcan, que conozcan la empresa, que tiren de ella como si fuera de ellos, que hagan tantas horas como tú, que te ayuden, que sufran, que busquen alternativas de negocio y que, por todo ello, puedas delegar. Yo creo que he sabido elegir mi equipo, hemos crecido juntos y he sabido delegar. Estos son los secretos de nuestra empresa.

-¿Qué influencia ha tenido su familia en su formación como empresario?

-Mucha. Hay un aspecto fundamental: en los negocios, mi padre siempre me dejó equivocarme de una forma controlada. Creo que todos debemos aprender equivocándonos. Yo no soy perfecto ni lo he hecho todo bien. He aprendido de mis errores.

-¿Cuál ha sido y es el secreto de su éxito como empresario?

-No hay una cosa sola, el trabajo, el esfuerzo y el saber rodearte. ¿El empresario nace o se hace?, yo creo que evoluciona. La base es tener inquietud, ganas, ilusión, ambición, crear, apostad, y estos valores te los transmite la familia. Mi padre ha sido un gran empresario y un gran ejemplo que nos ha inculcado a todos, la capacidad de esfuerzo, el sacrificio, aguantar las horas que no pasas con la familia y las horas que no duermes, los nervios y la inquietud.

-Noto una cierta nostalgia en sus palabras ¿echa en falta hoy todos esos valores en las nuevas generaciones de empresarios y profesionales?

-Pues sí, los echo de menos. Hoy todos queremos trabajar ocho horas, ganar lo mismo y disfrutar de la vida. Pocos quieren asumir riesgos y, sobre todo, el miedo al fracaso. La verdad es que hay que tener valor y coraje para enfrentarse a la incertidumbre. Y echo de menos hoy en día el espíritu de sacrificio. Si uno no se esfuerza y se sacrifica, ya sea en los estudios o en el trabajo, no tendrá éxito en la vida.

– El CEL alaba en usted el proceso de diversificación de sus empresas ¿por qué es necesaria hoy en día en provincias como León esa diversificación empresarial?

-Lo voy a explicar con varios ejemplos. Antiguamente se comercializó la legumbre seca, en un momento se vio que se dejaba de cocinar en casa, así que se pasó a la legumbre cocida; luego también evolucionó y ahora se hacen los platos precocinados.

En las gasolineras pasó algo parecido. Yo comencé despachando en una gasolinera porque mi padre siempre nos enseñó a empezar desde abajo. En un momento dado los tractores dejaron de ir a la gasolinera porque ponían depósitos en sus casas y había que llevarles allí el gasóleo. Así que montamos una distribuidora. Y así nació Paso Honroso. Pasó lo mismo con las calefacciones. Quitaban el carbón y había que llevarles el gasóleo a casa. Lo mismo, con las flotas de transporte por carretera y en otros sectores. Es decir, al final es una cuestión de tener visión a tu alrededor y de futuro, visión empresarial de intuir dónde puede haber una oportunidad de negocio.

-¿La visión empresarial es fruto de la experiencia, un instinto natural, una osadía?

-Es, sobre todo, un instinto. Luego está la capacidad de saber gestionar y ser profesional. Uno debe ser muy bueno en lo suyo para saber dónde están las oportunidades de negocio dentro de tu sector. Y cuando quieres salir de tu sector e invertir en otros, el secreto está en rodearse de los mejores profesionales que te asesoren con acierto. La visión empresarial no es sólo instinto, hay que trabajar, ahorrar, ser prudente y gestionar bien.

-Su último salto en la diversificación ha sido su inversión en el Olímpico de León, un sector nuevo para usted… ¿dónde vio las posibilidades de negocio?

-En la combinación de oportunidades. El Ayuntamiento sacó a concurso la gestión de las instalaciones deportivas y nuestra idea fue completar esa oferta con otros servicios, con gastos centralizados y aprovechando las sinergias. Y, bueno, detrás de esta decisión también ha estado nuestra clara apuesta por León.

-Habla de apostar por León ¿alguna vez ha tenido la tentación de centrar sus inversiones en otras regiones más dinámicas y quizás más rentables o, al menos, más discretas?

-Soy de La Bañeza y muy orgulloso de serlo. Quiero apostar por mi tierra y me da pena ver como muchos amigos han tenido que marcharse de León para desarrollar sus profesiones o negocios. Yo soy testigo de la decadencia del mundo rural, de cómo se han ido cerrando los cines, las tiendas y hasta los bares. Lo más triste para un pueblo pequeño es que cierre el bar, el centro de socialización de estos lugares. Me preocupa mucho la despoblación de mi tierra. Una de mis batallas en el CEL, donde soy vicepresidente, es precisamente la lucha contra la despoblación. Yo tengo un hijo y me gustaría que se pudiera quedar en León.

Mis empresas están en León y en Asturias, donde tenemos una empresa de distribución de gasóleo. Abrimos también en Salamanca. Y estoy seguro de que si todos estos negocios los hubiera abierto, por ejemplo, en Madrid tendría, seguramente, mejoras fiscales y, además, sería más rentable. Madrid es hoy en día un aspirador que se lleva toda la gente.

-Pues lo está poniendo negro…

-Sí, es preocupante. León no puede ser sólo servicios. Tenemos que apostar por el campo y por el sector agroalimentario y agroganadero. Cada vez quedan menos agricultores, aunque más grandes. Tampoco hay minería y, al final, la única solución es la reindustrialización. Si no hay industria, León lo va a tener muy complicado.

El sector agroalimentario puede servir de base para la reindustrialización, al igual que el sector farmacéutico o el químico. El sector vinculado a la tecnología me da mucho más miedo porque es fácil de deslocalizar. El objetivo es apostar por sectores que consoliden población en León.

-¿Qué les va a decir a sus compañeros empresarios en su discurso cuando le entreguen el próximo 22 de noviembre el Círculo de Oro?

-Es pronto aún, pero les voy a demostrar mi más sincero agradecimiento por habernos concedido este galardón. Que como ya he dicho no es para mí son para todo el equipo.

-¿Para un empresario de tu trayectoria para que le sirve ser miembro del CEL?

-El CEL representa una forma de ser, una manera de reivindicar, de exponer y defender tus ideas. A mí el CEL me ha aportado excelentes compañeros de viaje, de ideas, de ayuda. Me permite estar representado ante instituciones y me facilita contactos de todo tipo. Hay grupos que trabajan muy bien, algunos de ellos han sido pioneros en León. Estoy orgulloso de pertenecer al Círculo.

-Grupo Paso Honroso es una empresa familiar ¿hay garantizada una continuidad generacional?

-Tengo un solo hijo y es muy joven todavía. Le gustan las matemáticas y, desde ese punto de vista, es posible que haya continuidad, pero sin presión. Al final, lo importante es que sea feliz. Yo soy feliz trabajando. Trabajo mucho, pero soy feliz haciendo lo que hago. Eso es lo importante. Si a lo que te dedicas te hace feliz, rindes el doble.