La función de la literatura puede ser distinta a la del periodismo, pero el lector puede ser el mismo. Incluso también el autor. Sin embargo, el periodismo y la literatura son aliados inseparables.

Por ello, qué mejor que volver a unir a escritores y periodistas en el tercer evento sobre el salto del periodismo a la literatura que la Fundación MonteLeón celebra ya en el marco de su 30 aniversario.

La Sala de Conferencias del Teatro Gullón de Astorga fue el rincón elegido para cerrar este ciclo de charlas sobre las letras. El periodista y patrono de la Fundación Francisco J. Martínez Carrión formuló numerosas preguntas para suscitar el debate entre los ponentes: ¿el periodismo ya no es lo que era y el periodista necesita llenar un vacío profesional con la literatura?, ¿el periodismo es un género literario?, ¿qué riesgos asume el periodista cuando da el salto a la Literatura?, ¿cambia su visión?, ¿la novela es el género más fácil cuando el periodista se transforma en escritor?, ¿la lteratura es una fórmula para evitar la censura?.

Los astorganos no quisieron perderse la cita con la cultura que promovió la Fundación MonteLeón.

Se contó con la ponencia de Francisco Muro de Iscar como invitado de excepción, al que acompañaron tres periodistas de la tierra, como son Juan Carlos Vázquez, Emilio Gancedo y Carlos Fidalgo.

Muro de Iscar, mostró su visión y sus experiencias sobre como se encuentran el periodismo y la literatura actualmente, debido a los cambios que se están llevando a cabo en el sector debidos a la incorporación de los medios digitales y comentó que aunque el periodismo no pasa por su mejor momento, lo importante es la dedicación y las ganas de transmitir a través de las palabras.

Cuando le preguntan qué supone dar el salto a la literatura, Muro de Iscar contesta, “No es ningún cambio, realmente es seguir comunicando de otra manera. Se están abriendo fronteras y espacios para que la literatura, periodismo y comunicación funcionen juntos llegando a todo el mundo, ya que lo que tienen en común es que cuentan una historia. Los periodistas contamos historias, las novelas son historias, los libros de ensayo o relatos son historias. Contar historias es lo que sabemos hacer”.

Uno de los momentos del debate.

EL DEBATE A CUATRO

Tras estas palabras, se unieron a él Juan Carlos Vázquez, Emilio Gancedo y Carlos Fidalgo, en un afable debate moderado una vez más por Martínez Carrión.

Todos ellos en algún momento han dado el “salto” del periodismo a la literatura, pero cada uno lo ha dado por un motivo. Vázquez comentó que no lo hizo como periodista si no más bien como lector que, en su afán por la lectura, siempre había fantaseado con escribir una novela como forma diferente de expresarse y vivir la historia.

Fidalgo mostró su apoyo a la literatura en los periódicos, el introducir relatos que cuenten realmente historias veliéndose del “género narrativo” para contar el mundo real de una forma cercana a las historias literarias. «Una novela puede contar la realidad, puede contarla casi mejor que un reportaje de un periódico, por que no lleva la presión del tiempo y se pueden crear contenidos de calidad» – afirmó.

Gancedo sorprendió a todos al afirmar que “De alguna manera nunca se ha dado ese salto y siempre se ha estado en ese vacío”. El cree firmemente en la curiosidad, en buscar una perspectiva diferente de la de los demás para mejorar la información y así poder crear algo valioso ya que “todo lo que sea apostar por lo diferente es ya un éxito”.

Juan José Alonso Perandones, alcalde de Astorga, fue el encargado de poner el broche de oro a la velada.

Juan José Alonso Perandones alcalde de Astorga, puso el broche de oro al debate mostrando su agradecimiento a la Fundación MonteLeón por elegir a Astorga como sede de un evento cultural tan enriquecedor como fue el encuentro. Ésta, a su vez, agradeció la colaboración del Ayuntamiento y de la Asociación de Periodistas de la capital leonesa, así como el apoyo incondicional de los patrocinadores Acción Cultural Española, Caja Rural y la Cámara de la Propiedad Urbana de León.