Temor en La Aldea del Puente al traslado de su retablo del S.XVI

Vecinos del pueblo inundan las redes sociales solicitando apoyos para evitar que el retablo viaje a León

En el pueblo de la Aldea del Puente, en la ribera del Esla, municipio de Valdepolo, se anda fraguando una rebelión popular al estilo de Fuenteovejuna. El motivo es el anuncio del traslado del retablo renacentista (S. XVI) de San Juan de su iglesia parroquial al futuro Museo de la Semana Santa y Diocesano de la capital leonesa. El anuncio lo efectuaba hace varios domingos el cura párroco a los pocos feligreses que asistían a la misa dominical. No está confirmado que del anuncio se pase a los hechos, pero un grupo de vecinos han elaborado un manifiesto en contra de ese posible traslado y han inundado las redes sociales en busca de apoyos.

Vecinos de Aldea del Puente ven como en municipios limítrofes han puesto en valor los históricos retablos de sus iglesias y hasta han ideado una ruta de retablos renacentistas para atraer turismo; en su pueblo, en cambio la Iglesia quiere despojarles de uno de los escasos bienes históricos con los que cuentan.

En el manifiesto, los vecinos también se oponen al traslado a León del retablo para su restauración y exigen que si es necesaria esa restauración se haga en su emplazamiento, en su iglesia. Estos vecinos temen que si el retablo sale de La Aldea con el pretexto de su restauración no vuelva. Y ponen como ejemplo, lo sucedido en iglesias de pueblos vecinos como Villalquite, Villamondrín, Sahelices o la propia Aldea del Puente, que ya vio como viajaba a León el retablo barroco de la ermita de Santa Lucía.

En la petición de auxilio a través de las redes sociales, los vecinos de La Aldea del Puente aseguran que “el Museo Diocesano de León quiere llevarse el retablo de nuestro pueblo. Por favor ayúdame a difundir para evitarlo. El retablo es nuestro patrimonio, herencia de nuestros abuelos. Pertenece al pueblo, que lo cuida orgulloso desde hace cientos de años para que pueda ser disfrutado por todos en el lugar para el que fue creado con tanto esfuerzo de gente humilde trabajando el campo. Entre todos podremos evitarlo. Por favor, cómprate o comenta. Muchas gracias”.

El retablo, del S.XVI, es una joya renacentista

RETABLO DE SAN JUAN

A la espera del pronunciamiento del Obispado y, sobre todo, de los responsables de la conservación del patrimonio histórico y artístico de la Diócesis, los vecinos hacen frente común para evitar el traslado de su retablo.

El retablo está situado en la nave sur derecha, es del siglo XVI –datado en torno a 1540- y de estilo renacentista de la escuela castellana. Es de pequeñas dimensiones. Tiene cuatro metros de altura por dos y medio de ancho. Tres calles verticales y dos cuerpos horizontales, todo ello rematado por un frontón triangular en el que aparece la representación del Padre Eterno bajo la figura de un anciano venerable con la bola del mundo en su mano y una expresión que hace evocar el padre de la parábola del «Hijo pródigo».

Llaman a esta nave «la de las ánimas», y en este Padre Eterno parece estar el porqué, en esta representación de Dios como padre misericordioso.
Todo el resto del retablo está dedicado a San Juan Bautista y a otros mártires. Aparecen escenas de la vida del Precursor como su predicación, el Bautismo de Nuestro Señor Jesucristo, el baile de la hija de Herodías y la degollación de San Juan Bautista. Esto aparece representado en cuatro tablas de las seis y las otras dos representan, una a las santas mártires sevillanas Justa y Rufina, y la otra a San Fabián y San Sebastián. Todo ello aparece enmarcado por una estructura de columnas perfectamente simétricas, adornadas con caras de ángeles y representaciones de la muerte.

TÍMPANO EN EL PÓRTICO

Otra de las bellezas raras de la iglesia de La Aldea del Puente es el friso escultórico que adorna su pórtico de entrada, sin duda del siglo XIII y que en su día formó parte de una escultura funeraria de estilo gótico. Ahora, los vecinos también temen que si se llevan el retablo renacentista no tarden en hacer lo mismo con el friso.