¿Qué fue del plan estratégico para León que hace más o menos un año presentaba el alcalde Silván como uno de sus grandes logros? No hay  ni rastro de ese proyecto en su programa electoral que ha presentado esta semana. Aquel plan fue el resultado de un encargo realizado a una consultora externa. Costó dinero público y, todo hace indicar, que se ha tirado a la basura.

He leído los programas económicos que los partidos políticos presentan a las elecciones municipales de León del domingo 26 de mayo. No hay ni una propuesta original. Todo es continuismo y repetición de lo que se viene diciendo desde hace años, con más o menos fortuna. Todos los programas económicos comienzan por la misma propuesta: crear empleo. Faltaría más. Y todos coinciden en sus grandes líneas: potenciar el Incibe, la industria farmacéutica, las TICs, la inclusión de León en el eje atlántico, Torneros, el nudo logístico, la conexión con la Universidad, el retorno del talento joven, desgravaciones para la atracción de nuevas empresas, relanzamiento del turismo de calidad, etcétera, etcétera, etcétera.

Eso sí, ningún partido, adelanta cómo va a financiar sus propuestas económicas. Algunos confían en la colaboración de la empresa privada y todos esperan que las distintas administraciones públicas echen una mano al Ayuntamiento de León. Y, claro está, todos proponen bajar o mantener los impuestos y tasas actuales. Teniendo en cuenta la abultada deuda del Ayuntamiento, entorno a los 150 millones de euros, no se entiende muy bien cómo se puede anunciar más gasto e inversiones con menos recaudación. Por cierto, el alcalde Silván se arrogó como un éxito la reducción de la deuda municipal en los últimos ocho años, cuando él sólo ha gobernado en los cuatro últimos. Debió invitar a esa rueda de prensa a su antecesor y compañero de partido, Emilio Gutiérrez, cuyo equipo sí tuvo que enfrentarse de verdad a una deuda abultada, apretarse el cinturón y aplicar políticas de sangre, sudor y lágrimas.

En el programa económico de Silván se incluye la propuesta de utilizar el edificio de El Portillo, antigua sede de los servicios centrales de Caja España, como ampliación del Parque Tecnológico. El aún alcalde parece un agente comercial de la actual Unicaja, propietaria ahora de ese gran edificio. Silván ya pretendió ubicar en El Portillo la Universidad Católica de Murcia, ese desastre de proyecto salpicado por la trama Enredadera y vetado por la Junta de Castilla y León y por las universidades públicas de la Comunidad. El Portillo, además, es actualmente objetivo de un litigio judicial, ya que la Fundación Obra Social Castilla y León (FUNDOS), ha interpuesto una demanda contra el banco andaluz Unicaja reclamando, entre otras muchas cosas, parte del suelo sobre el que se levanta el edificio. La denuncia fue firmada por el anterior presidente de la Fundación, Hermida, quien en ese momento estaba en la Fundación en representación del Ayuntamiento. ¿Alguien lo entiende?

Sí, León necesita un plan estratégico no a cuatro sino a ocho años, un plan serio, realista y con propuestas a corto, medio y largo plazo. Y que incorpore un documento anexo con un calendario y, sobre todo, con propuestas de financiación, con partidas concretas y aclarando quién  va aponer el dinero, cómo y cuándo. Todo lo demás son brindis al sol, que es lo que abunda en los programas económicos de los partidos políticos que compiten por la Alcaldía de León.