La unanimidad ha sido la característica principal del pleno extraordinario celebrado este 9 de septiembre en el Ayuntamiento de León. Unanimidad y silencio. Salvo una breve intervención del portavoz de la UPL, López Sendino, quien comparó la rapidez en la construcción de las pirámides de Egipto con la lentitud en la urbanización de la zona de la estación de FEVE, ningún portavoz hizo uso de la palabra. Todos los puntos venían previamente acordados porque eran temas escoba de la gestión anterior. 45 minutos de un Pleno sin polémica.

Sólo un asunto guardaba contenido político de profundidad: la aprobación de una dedicación exclusiva al aún concejal de Podemos, Nicanor Pastrana. El acuerdo supone colocar la venda antes de la herida. Pastrana ha llegado a un acuerdo con el PSOE para integrarse en el equipo de gobierno municipal y ocupar la Concejalía de Participación Ciudadana. La dirección de Podemos y las bases de los inscritos se oponen a ese acuerdo, lo que ha abierto una crisis interna, que puede terminar en la expulsión de Pastrana de Podemos. Si esta amenaza se consumara, Pastrana pasaría  ser un concejal tránsfuga y no podría, por ley, obtener beneficios como integrarse en el equipo de gobierno o cobrar remuneración fija. De ahí la urgencia de la aprobación de este punto en el Pleno. Tras este acuerdo, pase lo que pase en el seno de Podemos, Pastrana tiene garantizada su remuneración económica y el PSOE un concejal más, determinante para garantizar la mayoría absoluta, junto con los tres concejales de la UPL.

Y el fracaso: el Pleno ha acordado por unanimidad disolver el IFYCEL, el Instituto Ferial y Centro Empresarial, construido en 2007 en una parte de las instalaciones el estadio de fútbol Reino de León y que nunca ha funcionado, a pesar de haberse realizado una inversión de casi cuatro millones de euros. Ahora se disuelve este ente y se entierra uno de los mayores fracasos municipales de los últimos años. Y se hace en silencio y por unanimidad. Nadie ha dado explicaciones ni nadie las ha exigido en el Pleno de esta mañana. Este Instituto tenía como objetivo impulsar la economía local y se implicaron en ello la Diputación, la antigua Caja España, la Cámara de Comercio y el propio Ayuntamiento. Llegó la crisis y enterró el proyecto. Ahora se disuelve y se liquida con más pena que gloria y sin explicaciones. Ni un responso. Y las instalaciones quedan a la espera de un nuevo uso. Cuatro millones de euros tirados a la basura y sin explicaciones. Silencio ante un gran fracaso.

Y, por último, el pleno, también por unanimidad, ha acordado el proyecto de modificación del Plan General de Ordenación Urbana que facilitará, por fin, la urbanización de los terrenos de la estación de FEVE, lo que supone el desbloqueo para que el tren llegue de nuevo al centro de la capital.

Adif y Ayuntamiento deben cerrar ahora el acuerdo para hacer realizad la ordenación de 28.700 metros cuadrados, la limpieza y ajardinamiento de solares, la adecuación de una amplia zona peatonal, la posibilidad de construir 120 viviendas y la cesión de viejas instalaciones ferroviarias para la ampliación de Espacio Vías. Este desbloqueo -tras nueve años de gestiones- debe permitir que toda esta zona esté urbanizada antes del verano próximo. Otra cosa será la llegada de los trenes de Feve a su vieja estación de Matallana. Aquí tiene razón el leonesista Sendino: es una obra faraónica y va para largo.