Unicaja
Oficina de Unicaja en la calle La Rúa de león /MC

Crece el malestar interno en la plantilla de Unicaja Banco en la provincia de León. Mientras desde UGT se informa que ya hay en marcha del traslado forzoso de otros 70 empleados de cinco provincias de Castilla y León  a Andalucía, desde CCOO se denuncia duramente en un comunicado interno la “desmotivación de la plantilla” y la “toxicidad en las relaciones laborales y la falta de implicación de la gente”.

En un comunicado interno, el sindicato UGT asegura que “los primeros 73 traslados forzosos comunicados provocaron 40 despidos y solo 36 aceptaciones, los 70 traslados forzosos que hoy se están comunicando nos tememos que puedan provocar muchos más despidos”. Y añade que “en total 200 familias han visto truncada su vida, sin necesidad, porque tal y como siempre ha defendido UGT otro acuerdo era posible sin estas medidas traumáticas, tal y como ya hemos explicado en numerosas ocasiones”.

DURO COMUNICADO DE CCOO

En el último número del boletín interno de CCOO Unicaja no se hace referencia a los traslados forzosos, ya que este sindicato fue uno de los firmantes del acuerdo con la dirección del plan de reestructuración de plantilla y cierre de oficinas. Sin embargo, CCOO hace énfasis en el deterioro de las relaciones internas entre empleados y dirección y se llega a firmar que “se está enrareciendo más el clima de trabajo en nuestra entidad con lo que ello conlleva de desmotivación de la plantilla, de toxicidad en las relaciones laborales y de falta de implicación de la gente que ve como todo se reduce a exigencias sin la consiguiente ayuda o reconocimiento que ello requiere”.

En su detallado boletín, CCOO denuncia en el seno de Unicaja una “presión comercial desmedida con unos objetivos irreales e inalcanzables”, así como “malos modos, cuando no amenazas y coacciones para cumplir objetivos”. Y se añade la “falta de personal que implica una sobrecarga insoportable de trabajo” o, entre otras reclamaciones, “inadecuación de los medios y ausencia de una planificación seria para cumplir con la imposición de desviar la clientela a los medios técnicos e informáticos”.

Además de los nuevos traslados forzosos de empleados a Cataluña, esta semana se ejecutará el cierre de nuevas oficinas urbanas, entre ellas la histórica de la calle de La Rúa, la última que Unicaja tenía en el barrio antiguo de la ciudad.