Abogados y representantes de Unicaja durante el juicio/ MC

Apenas mes y medio de celebrarse el juicio por el que la fundación FUNDOS, heredera de las obras sociales de Caja España y Caja Duero, reclamaba al banco andaluz Unicaja la devolución de miles de obras de arte y bienes e inmuebles por valor superior a los 250 millones de euros, el titular del Juzgado de Instrucción  número 9 de León, Luis Ángel Ortega, ha fallado a favor de Unicaja. La rapidez en redactar la sentencia pone en evidencia que el juez tenía muy clara su decisión tras celebrarse el juicio a finales de julio.

El juez ha dado la razón a Unicaja al entender que los bienes en cuestión se los quedó el banco porque su propiedad estaba anotada documentalmente en los libros contables. Fundos sostenía que esos bienes eran de la fundación en base al uso, destino y disfrute por parte de las antiguas obras sociales de las cajas. Pero Fundos no pudo demostrar su propiedad ni que esos bienes hubiesen sido adquiridos con los presupuestos de las antiguas obras sociales. Esos bienes figuraban en la primera escritura de segregación en 20111 en los libros contables del banco y como tal pertenecen a Unicaja, como heredera del banco Ceiss, resultado de la fusión de las antiguas cajas España y Duero.

Además el juez echa en cara a Fundos la tardanza en presentar la demanda, ya que se presentó en 2018, cuando la Fundación fue constituida en 2015. También considera determinante el juez la actuación de gestora de la Fundos, presidida por el jurista Tomás Quintana, hoy Procurador del Común de Castilla y León, quien firmó y aceptó las escrituras de segregación de los bienes, incluidas dentro de los documentos fundacionales de Fundos. En el juicio, Quintana aseguró que firmó esos documentos sin haberlos leído. Evidentemente el juez desmonta ese testimonio, no le da ninguna credibilidad y ratifica su decisión a favor de Unicaja al considerar que el reparto de la segregación como las escritoras de subsanación fueron “totalmente convalidadas y asumidas por la comisión gestora”.

También considera la sentencia que el último director de la Obra Social de España y Duero, Fernández Corral, tenía plenos poderes para  firmar las escrituras de subsanación, ya que el notario certificó en su día la vigencia y suficiencia de sus poderes, según informaba esta mañana Diario de León, medio que ha dado a conocer el contenido de la sentencia.

CAJA DUERO

Por otra parte, la sentencia deja claro el desbarajuste -poco creíble- en el funcionamiento de la Obra Social de Caja Duero al constatar que “no existía un inventario sobre el registro contable” del patrimonio artístico de la antigua caja. La falta de ese inventario motivó la decisión de no considerar esos activos como excluidos, por lo que pasaron a  formar parte del banco.

Lo sorprendente es que el juez crea esa versión de que no existía un inventario de los bienes artísticos de la antigua Caja Duero y lo más increíble es que haga suya las afirmaciones de los antiguos responsables de esa Obra Social de que ni siquiera podían determinar la localización de esas obras de arte.

RESPIRO LEGAL

A la espera de la decisión de Fundos sobre si recurrirá o no esta sentencia, el banco Unicaja respira al despejarse la amenaza de tener que dotar en sus cuentas contables más de 250 millones de euros de la reclamación de Fundos. Despejada esta incógnita, al menos en primera instancia, Unicaja tiene las manos libres para entrar con fuerza en el proceso de fusiones en el sistema bancario español, iniciado por el anuncio de la fusión de CaixaBank y Bankia.

Unicaja es uno de los bancos pequeños más codiciados en este proceso de fusión, dados sus altos niveles de eficiencia y proyección en Bolsa, aunque tenga una morosidad creciente y una rentabilidad que apenas sobrepasa el mínimo del 3%.

Unicaja daba la sorpresa el pasado año al anular en el último momento su fusión con el banco asturiano Liberbank por una mera cuestión de reparto de poder. La mayoría de Unicaja la ostenta la Fundación del mismo nombre, presidida por Braulio Medel, quien se negó a perder poder y representación en el banco resultante. Ahora, iniciada una nueva oleada de fusiones, quizá Unicaja deberá replantearse su posición de cara a un futuro cargado de incertidumbre por las consecuencias  de la crisis económica derivada de la pandemia del coronavirus y que está trastocando todos los planes del sistema bancario nacional y europeo.