Villaquilambre es un municipio gobernado desde hace unos meses por una coalición de cinco formaciones políticas bien avenidas. El experimento está dando resultados. La Alcaldía la asume el PSOE en la persona de Jorge Pérez Robles. A Podemos le corresponde la responsabilidad de la Concejalía de Cultura, que ostenta Juan José Moro López, persona dinámica, que contagia ilusión, ambición y optimismo.  El objetivo común es convertir a Villaquilambre en un referente cultural para lo que Moro cree necesario un auditorio, que evite los desplazamientos a la capital leonesa.

-¿De dónde le viene este entusiasmo contagioso?

-Bueno, procedo del mundo del deporte. El profesor Pepe Estrada, del Colegio Leonés y baloncentista de pro, es mi padre a todos los efectos. Mi padre murió cuando yo era pequeño y me crié con mis abuelos, pero a todos los efectos mi padre más allá de lo deportivo ha sido Pepe Estrada. Él me ha inculcado los valores del esfuerzo, el sacrificio y el compañerismo.

-El Colegio Leonés imprime carácter.

-Así es. Alfonso García o Elías de las Matas han ido profesores que me han marcado mucho, o Félix, muy ligado al mundo de la cultura. Ricardo de Dios en materia deportiva; todos son personas, profesionales, que me han marcado mucho. Una buena escuela.

-¿De esa formación le viene el interés por el mundo de la cultura?

-Siempre he pensado que el mundo del deporte y la cultura van muy ligados. No entiendo uno sin el otro. Son dos mundos que conllevan inquietudes e iniciativas muy parecidas desde el punto de vista del ocio, de los hobbies. Ambos te enriquecen. El deporte te enriquece físicamente y en materia educativa; y la cultura te enriquece al descubrirte nuevos horizontes, otras formas de vida y de hacer. Los dos se complementan y van relacionados.

-Antes de llegar como concejal al Ayuntamiento de Villaquilambre ¿tenía algún tipo de actividad concreta?

– Bueno, en la Universidad de León fundamos el Movimiento Universitario para la Cooperación y el Desarrollo (MUCODE), pero aparte de esta iniciativa, no tenía una dedicación especial. Siempre he ido al teatro al Albéitar y al San Francisco. Tengo un niño de diez años y procuro que siempre participe en eventos culturales y que tenga inquietudes culturales.

AUDITORIO

-¿Y cómo asume en un momento dado pasar de ser un ciudadano comprometido y con inquietudes a asumir la Concejalía de Cultura de un ayuntamiento importante como es Villaquilambre?

-Lo concebido como una herramienta. La Concejalía es una herramienta a disposición de las gentes que tienen inquietudes y nosotros somos un instrumento para canalizar ese interés, esa necesidad y esas inquietudes. Yo, como concejal, soy un instrumento al servicio de la gente que reclama actividades culturales y deportivas. Mi misión es crear en este municipio tan complejo y disperso, con diez pueblos, una identidad de ciudad, que cubra sus necesidades culturales sin tener que salir del municipio e ir, por ejemplo, a la capital. No podemos depender de la programación del Auditorio de León o del teatro San Francisco. Nosotros tenemos que generar nuestra propia identidad cultural.

-¿Y ha logrado cumplir ese objetivo?

-Estamos en ello, pero tenemos un gran hándicap: no tenemos un auditorio. Siempre tiramos de las casas de cultura de nuestros pueblos. No tenemos una gran infraestructura cultural. Estamos muy coartados. Ahora, por ejemplo, estamos iniciando una campaña de teatro para colegios y escuelas infantiles y nos vemos obligados a llevar a todos los peques al teatro San Francisco de León capital. Aquí no tenemos un escenario donde meter a trescientas o cuatrocientas personas. Necesitamos ya ese auditorio.

-¿Esa reivindicación irá en el programa electoral de Podemos y de otros partidos en las elecciones del 26 de mayo próximo?

-Seguro, porque, además, estamos viendo que las actividades culturales que promovemos llenan todos los espacios; eso sí, son espacios pequeños y poco adaptados para la oferta porque son pabellones escolares o pequeños salones de actos, sin tarimas, sin escenarios y siempre con una capacidad que no pasa de las cien personas. La solución es ir a pabellones deportivos, muy fríos y desangelados para actividades culturales, sobre todo, por la mala calidad de la megafonía.

-¿Qué balance hace de su gestión en estos pocos meses de andadura del equipo de gobierno tras la moción de censura?

-Nuestro objetivo, asumido por el alcalde, ha sido ofrecer, como mínimo, una actividad cultural semanal,  en un día y una hora establecidos y que la gente lo supiera. Ahora todo el mundo sabe que todos los domingos a las seis de la tarde hay una actividad cultural. Siempre, puede rotar de un pueblo a otro, sobre todo entre Navatejera, Villaobispo y Villaquilambre. Todos los domingos, a las seis. Hay una oferta cultural gratuita y familiar.

-¿La gente responde?

-Sí, responde muy bien. Con aforos de 100 o 150 personas siempre hemos llenado, desde el primer día. Y cuando hemos ido a sitios más grandes, como el pabellón de Nava con el Festival de Magia, con más de 300 personas, también se llenó. Tenemos claro que la gente demanda programación cultural.

-¿Existen asociaciones y grupos culturales activos en el  municipio?

-Existen, sobre todo en teatro aficionado. Tenemos también un grupo de gaitas, pero somos conscientes de que hay que potenciar el asociacionismo cultural. Y aquí volvemos a la necesidad de contar con un auditorio, para que nadie se vaya a León por falta de la infraestructura adecuada en Villquilambre.

-¿Con qué presupuesto cuenta la Concejalía de Cultura?

-En torno a 75.000 euros, lo que supone un incremento de un 12% con respecto al pasado año. Tener una oferta cada domingo no sale gratis, sí, es gratuita para los vecinos, que no pagan; pero el Ayuntamiento tiene que hacer un esfuerzo.

-¿Tienen un plan estratégico a medio plazo en materia cultural?

-Lo importante es continuar en los próximos años con el camino que hemos empezando, es decir fomentando la participación de los vecinos y, sobre todo, que la gente nos pida, que nos demande más actividad. Hemos superado la etapa en la que había muchos cuentacuentos, por ejemplo, y ahora debemos dar el salto a otras actividades, como el circo o la magia. Somos conscientes de que tenemos que evolucionar y crecer.

-¿Por qué el circo?

-Circo no tradicional, sin animales, porque tenemos una compañía de circo en el municipio, compuesta por tres gimnastas, que, a su vez, desarrollan un programa cómico. Hacen peripecias increíbles y con un toque cómico y cultural; son espectaculares.

-Es decir, quieren marcar su propia personalidad y un hecho diferencial con la cercana León.

-Así es, nuestro objetivo es crear una actividad cultural que sea referente en nuestro municipio. Debemos asociar el nombre de Villaquilambre a una actividad cultural diferenciadora. Somos el cuarto municipio de la provincia y debemos aspirar a tener  nuestro propio espacio cultural, que nos identifique y que sea un referente a nivel provincial.

Juan José Moro
Juan José Moro reclama un auditorio /MC

VILLA ROMANA DE NAVATEJERA

-Bueno, cuentan con la villa romana de Navatejera.

-Uf, la villa romana está tapada, por desgracia. Podía ser un reclamo perfecto, tanto a nivel cultural como turístico, pero ahí está, enterrada. Nos gustaría poner en valor la villa romana y relacionarla con el relanzamiento de la vía férrea de FEVE, que tiene una parada justo en frente de la villa romana.

-¿Qué puede hacer el Ayuntamiento para reabrir la villa romana?

-Ya sabes que es una competencia del Gobierno central a través del Museo de León. Hemos reclamado muchas veces, sin respuesta. En ningún presupuesto del Estado de los últimos años se ha contemplado partida alguna para la villa romana. Desgraciadamente se tuvo que tapar para preservar los hallazgos. Sin duda, podía ser un proyecto muy interesante para el  municipio, sobre todo, si se la dotara de un centro de interpretación y de otros espacios lúdicos y educativos.

ESTABILIDAD

-Las elecciones municipales están a la vuelta de la esquina ¿le quedan ganas de seguir luchando y trabajando por Villaquilambre?

-Sí, tengo más ganas que nunca. Hemos estado tres años en la oposición y ahí, en la oposición, hace mucho frio porque se trabaja mucho para obtener muy poco resultado, con cero visibilidad, con iniciativas que se te frenan. Cuando se pasa al Gobierno, y ahora llevamos unos meses, sucede todo lo contrario. Ahora podemos hacer muchas cosas y por eso ilusiona mucho más. Yo no tengo dedicación exclusiva, compagino mi trabajo con la dedicación al Ayuntamiento, pero vemos resultados a corto plazo.

-¿Cómo han logrado dotar al Ayuntamiento de estabilidad política con un equipo de gobierno integrado por cinco formaciones políticas?

-La verdad es que hemos logrado dar estabilidad al Ayuntamiento. En principio se puede pensar que es una misión complicada, pero el secreto está en que por encima de cinco grupos políticos existen cinco grupos de personas, en total diez personas, que todas trabajan con un mismo objetivo y en el que cada uno se responsabiliza de áreas concretas, con el alcalde como figura coordinadora. Aquí, entendemos que la política municipal es cuestión de personas más que de siglas; en nuestro equipo tienen más importancia las personas que las siglas.

-Pero de cara a la campaña electoral tendrán que marcar diferencias políticas con los que ahora mismo son sus compañeros de viaje

-Yo espero que no. Creo que todos tenemos interiorizado que el pacto que firmamos hace seis o siete meses, en realidad, lo hicimos para cuatro años más. Sé que es complicado llevarlo a cabo, pero debemos intentarlo. Sería un error ir a la campaña electoral con el intento de arañar unos votos al que ha sido tu aliado en este tiempo. Tenemos que evitar que en la campaña se hable de Andalucía o de Cataluña. Yo prefiero que hablemos del instituto, de la villa romana, de Feve o del auditorio y, sobre todo, de qué quiere hacer la gente en materia deportiva los fines de semana. Tenemos que centrar la campaña en lo que de verdad preocupa a nuestros diez pueblos,  no en debates estériles de ámbito nacional. Yo no pienso quemar energías en algo que no puedo controlar.