La Junta Directiva de Vitartis (Asociación de Industrias Alimentarias de Castilla y León) ha hecho público un duro alegato a los partidos políticos de Castilla y León, enfrascados estos días en negociaciones para lograr pactos de gobierno en la Junta, ayuntamientos y diputaciones de la región. Vitartis exige a los políticos responsabilidad, generosidad  y altura de miras para asegurar la estabilidad política de las instituciones.

La presidenta de Vitartis, la berciana Beatriz Escudero, ha recordado a los partidos políticos las principales reivindicaciones del sector: estabilidad política, nuevo marco fiscal,  unidad de mercado, simplificación administrativa, adecuación de la Formación Profesional, solución a la brecha digital y choque contra la despoblación en Castilla y León.

En este sentido y en nombre de la junta directiva, la presidenta de Vitartis ha pedido a los partidos políticos “sentido de la responsabilidad de cara a las negociaciones en torno a las posibles alianzas, que permitan la formación de un Gobierno con amplio respaldo parlamentario para promover el desarrollo de la Comunidad, de las personas y de los sectores estratégicos”.

FISCALIDAD Y UNIDAD DE MERCADO

Escudero recordó que las empresas “dedican actualmente uno de cada dos euros de su margen bruto a cumplir con sus obligaciones fiscales y reclamó un nuevo marco, en el que contemple la fiscalidad como un instrumento que contribuya a la mejora de la competitividad de las empresas y a estimular el emprendimiento”.

La presidenta de Vitartis aseguró que “es fundamental que los poderes públicos trabajen por consolidar la unidad del mercado nacional, muy fraccionada durante los últimos años como consecuencia de los desarrollos normativos que han llevado a cabo las comunidades autónomas y que, entre otras cuestiones, ha generado la aprobación de 80 impuestos autonómicos distintos”.

Beatriz Escudero abogó, además, por la necesidad de “avanzar en el proceso de simplificación administrativa y burocrática en Castilla y León, así como en la coordinación de las distintas consejerías a la hora de establecer sus líneas de apoyo a los sectores productivos y en particular al sector agroalimentario”.

“Las empresas de nuestro sector necesitan cauces administrativos ágiles, por ejemplo, para que los itinerarios de la Formación Profesional Dual puedan dar respuesta efectiva a las necesidades de contratación de las empresas agroalimentarias”, dijo.

BRECHA DIGITAL

Escudero apeló al sentido de la responsabilidad de los dirigentes políticos regionales para “superar deficiencias estructurales de gran trascendencia para las empresas agroalimentarias, como es la ‘brecha digital’, cuando en Castilla y León hay más de 50.000 pequeñas empresas que aún no tienen acceso a Internet por el hecho de estar ubicadas en municipios de menos de dos mil habitantes”.

“Es verdad —añadió— que en la estrategia de la lucha contra la despoblación es preciso dotar al medio rural de unos servicios públicos de calidad, como han expresado los dirigentes de los distintos partidos políticos. Lo que les pedimos, en este sentido, es que se incluya también entre los servicios básicos la urgente necesidad del acceso universal a la banda ancha de alta capacidad, con el fin de que las empresas puedan mejorar su productividad y competir realmente en los mercados nacional e internacional”.

VITARTIS

La Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León, Vitartis, se constituyó en 2009 y cuenta en la actualidad con más de cien socios, que concentran el 40% de la facturación y del empleo de la industria agroalimentaria de Castilla y León. La actividad de los socios se desarrolla en los subsectores lácteo, harinas y derivados, frutos secos, azucarero, café (productos solubles), vinos, legumbres y hortalizas, galletería, dietética, alimentos preparados y congelados, conservas (vegetales), cárnico, aditivos, hostelería y restauración, alimentación animal, así como en el sector agroganadero y biotecnología alimentaria. También forman parte de Vitartis las universidades y centros tecnológicos de la Comunidad, lo que convierte a la Asociación en un instrumento de impulso a la conexión entre el mundo de la ciencia y la empresa.