Unicaja
La Rúa, una de las últimas oficinas cerradas por Unicaja en León /MC

Regresa la inquietud sobre el futuro inmediato a la plantilla de Unicaja, el banco andaluz que controla la red de oficinas de las antiguas cajas de ahorro España y Duero. La inquietud la motiva la información que hoy publica el diario económico Expansión bajo el título “Unicaja cerrará oficinas y elevará dividendo con exceso de capital”, información basada en los análisis de dos bancos de inversión Alantra y Credit Suisse, los cuales avanzan que la dirección de Unicaja estará barajando nuevos cierres de oficinas y un nuevo plan de despidos, que podría afectar a mil empleados.

Ante la incertidumbre que esta noticia ha generado en la plantilla, los sindicatos ya han pedido aclaraciones a la dirección del banco. Según publica Expansión, la decisión no está tomada y se espera que la Presidencia de Unicaja se pronuncie el próximo 30 de enero, día en que está previsto dar a conocer el balance y resultados del pasado ejercicio, que se espera muy positivo, así como los detalles del nuevo plan estratégico cuatrienal, documento que incluirá las medidas de recorte y reestructuración previstas.

La venta de importantes participaciones empresariales por parte de Unicaja, como sus acciones en una autopista Ausol de Málaga, ha impulsado el beneficio del banco, lo que ha provocado una mejora sustancial en su ratio de capital de máxima calidad, que se situará en torno al 14%. Los planes de Unicaja es destinar parte de este exceso de capital a incrementar el reparto de dividendo a los accionistas y a financiar el nuevo plan de ajustes y recortes con el fin de rebajar los costes y que podría suponer la salida de otros 1.000 empleados.

Recordar en este sentido, que León fue el pasado año una de las provincias más afectadas por la última reestructuración de Unicaja, con el cierre de oficinas y el traslado forzoso de empleados a oficinas de Andalucía. La negativa al traslado es el despido.

Unicaja
Medel con Herrera, en julio de 2014

BRAULIO MEDEL

Una parte sustancial el exceso de capital irá a pagar al accionista mediante dividendos. El principal beneficiado de esta medida será el ex presidente y auténtico hombre fuerte del banco, Braulio Medel, ahora presidente de la Fundación Unicaja, que posee cerca del 50% de las acciones del banco. Para mantener su control sobre el banco, Medel debe crear un fondo de reserva en la Fundación que avale sus acciones, de ahí que necesite recibir un mayor dividendo de los beneficios de Unicaja.

La Fundación Unicaja centra sus labores altruistas en Andalucía, marginando claramente a Castilla y León y a los compromisos que en su día el propio Medel anunció al entonces presidente de la Junta, Juan Vicente herrera, cuando Unicaja absorbió al Banco Ceiss, resultante de la fusión de las cajas de ahorro España y Duero. En una visita institucional en julio de 2014, Medel prometía a Herrera que Unicaja mantendría “el compromiso histórico de Banco Ceiss con el desarrollo económico de esta Comunidad, con sus instituciones, con sus empresas y con su amplia base de clientes».  Medel y su sucesor, Manuel Azuaga, nunca cumplieron ese compromiso sino al contrario, han desmantelado totalmente la estructura de las antiguas obras sociales de las cajas de ahorro, ha cerrado decenas de oficinas y despedido a cientos de empleados.

Manuel Azuaga
Manual Azuaga, presidente de Unicaja/ Diario Sur

Sólo la fundación FUNDOS,  con sede en el edificio Botines de Gaudí de León, ha hecho frente a esta estrategia liquidadora de Unicaja en León y en Castilla presentando una demanda contra Unicaja por apropiación indebida de edificios y obras de arte por más de cien  millones de euros. La demanda está pendiente de un próximo acto de conciliación en los juzgados de León, previsto para este mes de febrero.

Por otra parte, ahora se espera la reacción de los sindicatos, sobre todo de UGT, única formación que no firmó el último acuerdo de reestructuración de la red y plantilla de Unicaja y que ha sido una auténtica catástrofe para Castilla y León. UGT viene denunciado la carencia de medios técnicos y de infraestructura tecnológica con la que trabajan los empleados de Unicaja, lo que resta competitividad frente a otros bancos.

A la espera de conocer los datos del balance anual y del nuevo plan estratégico, la Bolsa viene castigando desde hace meses las acciones de Unicaja banco, que ayer cotizaban en torno al 0,90 euros por acción, un valor muy alejado de su estreno en Bolsa.

Dependiendo de cómo reaccionen los mercados a estos datos, Braulio Medel, el principal accionista de Unicaja, deberá decidir en los próximos meses si su banco sigue en solitario o reanuda los contactos con el banco asturiano Liberbank para volver a negociar una fusión, cuyo primer intento fracasó el pasado año precisamente porque Medel se negó en redondo a ceder ni una milésima de su cota de poder en Unicaja.